Wednesday 16th October 2019
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October 2, 2012
October 2, 2012

Carta abierta de una maestra al señor Dendias

Author: Julie Pezopoulou Translator: Anna Papoutsi
Category: Letters from home
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Carta abierta de una maestra al señor Dendias

Sr. Dendias,

Siento la intensa necesidad, como miembro de esta sociedad, de hacerle algunas preguntas razonables, creo yo, que buscan respuestas.

Yo soy de aquellas que se encuentran cada vez en las protestas de la plaza de Syntagma, junto con miles de compañeros ciudadanos desesperados. Y cada vez, me siento orgullosa y feliz de ver a tantos jóvenes preocupándose, luchando, levantando su puño en desafío, y uniendo sus voces con nosotros, las generaciones mayores. ¿Qué puede ser más reconfortante para todos nosotros? Me siento orgullosa de ellos, y siento una certeza en el interior, el calor emitido por su presencia, y la esperanza de que lo vayan a lograr.

Lo que me entristece profundamente tiene que ver, obviamente, con todos los que luchan, pero me enfoco en la juventud, esta parte sensible de mis conciudadanos porque con esta me he estado mezclando y he estado sirviendo en mi vida cotidiana a través de la educación durante los últimos 30 años. Puede que todos estos jóvenes que me encuentro cada vez en la calle no hayan sido educados por mí, pero esto no tiene absolutamente ninguna importancia, para los educadores los jóvenes son los hijos de nuestro corazón. Además, ¿qué más puedo decir? ¿No es en esta parte de nuestra sociedad que toda nuestra atención está enfocada? ¿No son aquellos para los que estamos luchando? ¿No son aquellos a los que pertenece el futuro?

Estoy profundamente triste, Sr. Dendias , cuando veo a estos jóvenes sufriendo y soportando esta guerra horrible, cruel y muy peligrosa de gases lacrimógenos, gases asfixiantes y todo tipo de gases cancerígenos que les hace usted inhalar. Y cada vez, siento que les enviamos a nuestros hijos a las cámaras de gas, como si hubieran hecho algo malo y tuvieran que pagar por sus actos. Por desgracia, siento mucho que no esté usted presente para ver sus ojos enrojecidos, con los rostros cubiertos con Maalox y sus máscaras de gas, que a menudo sacan y ofrecen a alguien más mayor. Y por cierto, siento la necesidad, a través de estas líneas, de dar las gracias desde el fondo de mi corazón a ese chico joven que el 26 de septiembre, cuando me estaba ahogando, me puso una máscara en la mano y echó a correr, y todos los otros jóvenes que me dieron lo que quedaba de su Maalox, y me ayudaron durante esos momentos difíciles.

Y les pido esto, y quiero respuestas – Sr. Dendias:

¿Estos jóvenes merecen ese tipo de tratamiento? ¿Como si el desempleo que les afecta no fuera suficiente? ¿No es suficiente que estén pagando por nuestros errores? ¿Tenemos que además castigarlos y tratarlos como un grupo de niños traviesos que se atreven a protestar? ¿O seguramente estamos persiguiendo desterrar a los pocos que se han quedado, lejos de su tierra?

Quiero preguntarle una cosa: ¿por qué no pone fin a este fenómeno extremadamente peligroso ya? Respóndame por qué! Y, además, estoy claramente preguntando, como ciudadana y votante de este país: ¿Es con sus propias órdenes y con la bendición de los líderes estatales que estas cosas están sucediendo? ¿O tal vez algunas personas están actuando arbitrariamente? Esta arbitrariedad es una falta grave que –debería ser– severamente castigada. ¿Quiénes son los que están intimidando y luchando contra nuestros hijos y por qué? ¿No son, supuestamente, miembros de la sociedad griega? ¿De qué sirven estas tácticas destructivas y horribles, aparte de dañar a estos jóvenes, tanto física como mentalmente? ¿Además de deprimir y hacer que se sienten indeseados en su propio país?

¿Sabe qué es lo que necesitan nuestros hijos en este momento, señor Dendias? Tiene usted que abrir las compuertas de oxígeno y dejarlos respirar! Porque se están ahogando! Los está asfixiando usted!

Mis estudiantes están esperando a que les dé respuestas. Ayúdeme en esto, por favor, Sr. Dendias. Así todos podremos mirar a nuestros hijos a los ojos.

Julie Pezopoulou es Maestra de Escuela Secundaria

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Carta abierta de una maestra al señor Dendias by Julie Pezopoulou is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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