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May 6, 2014
May 6, 2014

Criminalización de la Inmigración en Grecia

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Criminalización de la Inmigración en Grecia

Los centros de detención para inmigrantes, nombre que se utiliza para designar a los modernos campos de concentración, son la punta del iceberg de una compleja trama que tiene entre sus objetivos criminalizar a la población inmigrante para poder sacar provecho de ello.

¿Cómo se convierte en criminal a alguien que huye de la guerra o de la miseria? Haciendo leyes, vallas y cárceles. ¿Para qué? Para crear la figura del enemigo equiparando losinmigrantes sin papeles con delincuentes que hay que encerrar o expulsar. Esta idea del “enemigo” se utiliza deliberadamente para “tranquilizar” a una población que previamente se ha asustado y así poder implementar las medidas que los gobiernos consideran necesarias con total apoyo popular.

Una criminalización financiada por la UE

La Comisión Europea este año ha incrementado un 30% las dotaciones de los Fondos para los llamados “Asuntos Internos” llegando a los 6,901 millones de € [1].

Dos nuevos Fondos llamados “Fondo de Seguridad Interior” (2014-2020) y “Fondo para las Fronteras Exteriores, Asilo y Migración” (2014-2020) reemplazan a los 3 fondos anteriores: el “Fondo Europeo para los refugiados”, el “Fondo Europeo para la Integración de los Nacionales de terceros países” y el “Fondo Europeo para el Retorno”.

Si bien una parte de este dinero se utilizará, o debería usarse, para la llamada integración, una buena parte servirá para militarizar las fronteras exteriores de la UE y financiarlas empresas de seguridad. El “Fondo de Seguridad Interior” financiará entre otras cosas el “Sistema Europeo de Vigilancia de Fronteras”, másconocido como Eurosur, o sea: dinero para las empresas de seguridad que desde hace ya algunas décadas están promocionando este sector, un negocio en auge.

Después de la barbarie perpetrada en Lampedusa, dónde murieron más de 300 migrantes, la matanza de Ceuta, las cuchillas de Melilla o los asesinatos del Mar Egeo, cuesta creer que estos Fondos de verdad intenten fomentar la integración y luchar contra la delincuencia. Las cifras hablan por sí solas: más de 23.000 muertos en los últimos 10 años en el mar Mediterráneo.

El Lenguaje utilizado en los informes de la Comisión deja claro que su prioridad es la seguridad, la protección de la población frente a las “amenazas” que ellos mismos han creado, una hipocresía lamentable:

“Las propuestas de la Comisión Europea sobre el presupuesto para asuntos de interior 2014 – ­2020 son fundamentales para construir un Área de Seguridad, Libertad y Justicia, así como una Europa más abierta, segura y solidaria”.

Y aquí otra perla del Diario Oficial:

“El Comité considera que la Unión Europea aporta un gran valor añadido para estas políticas, porque la gestión de los flujos migratorios y las amenazas para la seguridad, son ámbitos que los Estados miembros no pueden abordar por sí mismos”.

La estrategia de la UE referente a estos temas está muy bien explicada y documentada en el último libro de ClarieRodier, “El negocio de la Xenofobia”. En líneas generales explica cómo desde la década de los 80, cuando se creó al mismo tiempo el espacio de libre circulación dentro de la UE y el exclusivo club Schengen, empezó el negocio con las fronteras, vallas, cárceles, y todo lo que tenga que ver con la supuesta seguridad. El espacio de libre circulación dentro de la UE permite la libre circulación de personas, mercancías, capitales y bienes entre los países miembros y el segundo, de alguna manera es una respuesta policial a la “falta de seguridad” generada por el primero. Una gran absurdidad.

El libro también explica el papel de FRONTEX, la Agencia Europea para la Gestión de las FronterasExteriores, y cómosupresupuestose quintuplicó desde su creación en 2005 hasta datos de 2010. Desarrolla y documenta la idea que la externalización de las funciones permite que sean otros los que hagan el trabajo sucio y surge lo que la autora llama una nueva forma de colonización, la dominación más allá de las fronteras. Y también cómo el 11 de septiembre fue un punto de inflexión que permitió que los temas de la inmigración fueran relacionados para siempre con la seguridad. Es una lectura muy recomendable para entender cómo funciona este entramado.

El caso Griego

Los políticos Griegos, con la ayuda de los medios de comunicación, han promovido el racismo y la xenofobia entre la población para poder así radicalizar las medidas contra los inmigrantes y refugiados. No hace falta ir demasiado lejos para recordar la propaganda difundida por el partido ultraderechista Nueva Democracia (el mayor partido de la coalición gubernamental) durante el período preelectoral (2012), cuando Samarás decía que había que recuperar las calles que los migrantes habían tomado. Esa propaganda todavía continúa bajo la operación bautizada “Xenios Zeus”, que empezó en Agosto de 2012 y que hasta la fecha ha causado la detención de más de 80.000 migrantes, de los cuales alrededor de unos 5.000 han sido encarcelados, sin haber cometido delito alguno, sólo una falta administrativa como es la de no tener la documentación en regla. “Xenios Zeus”significa “Zeus Hospitalario”, nada más alejado de la realidad.

Este  discurso duro y arrogante legitimó entonces, para algunos, cualquier tipo de violencia contra los inmigrantes. La violencia ejercida por los miembros y seguidores de Amanecer Dorado contra los inmigrantes no surgió de la nada, fue alentada por Nueva Democracia. Cabe recordar que fue durante el gobierno de PASOK, con GiorgosPapandreu al frente, que se planearon los primeros centros de detención oficiales. Aunque desde hacía años ya existían cárceles infrahumanas para inmigrantes en antiguas casernas de policía, instalaciones militares en desuso, almacenes,o comisarías de policía, el entonces ministro de “Seguridad Ciudadana” MijalisJrisojoidis, vendió que el gobierno iba a dar respuesta al “problema” de la inmigración castigando a los culpables y metiéndolos en los nuevos centros de detención que iban a construir. De modo que la responsabilidad de lo que está pasando hoy, está bastante compartida entre los supuestos partidos democráticos, que siempre han usado el tema de la inmigración con fines electorales.

Cárceles sin ley
En Grecia, según el Ministerio de Orden Público y Protección Ciudadana existen 6 centros de detención oficialespero múltiples testimonios, investigaciones e informes denuncian detenciones prolongadas en comisarías de policía y puestos fronterizos, sitios no preparados para retener a nadie, elevando así el número a 25, hasta la fecha.

Según datos de la policía, en febrero de 2014 había 6.500 inmigrantes y demandantes de asilo detenidos en los 6 “centros oficiales” (Amygdaleza, Corinto, Komitini, Xanthi, Drama y Filakio) y unos 300 en comisarías de policía repartidos por todo el país.

Oficialmente los llaman “instalaciones previas a la expulsión”, pero la mayoría de los detenidos nunca son expulsados, es más, muchos de ellos después de pasar por este infierno consiguen asilo político. Entonces, ¿por qué se les retiene? La respuesta no es simple, pero creo que se puede resumir en una palabra: negocio.

El país Heleno ha sido denunciado sistemáticamente por violar tratados en materia de Derechos Humanos, convenciones referentes a los derechos de los demandantes de asilo, y sobre todo, por el trato degradante recibido por los inmigrantes y demandantes de asilo durante las detenciones. Organismos como el CPT (Comité Europeo de Prevención de la Tortura),y más recientemente, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, califican las condiciones de infrahumanas y denuncian las repetidas vejaciones y torturas. En este informe del GCR (Greek Council for Refugees) encontraréis un muy buen resumen de todos los informes y las denuncias hechas hasta la fecha y en las referencias del global detention project también.

Estas cárceles operan en un marco legal cambiante dónde parece que la única función sea criminalizar y hacer sufrir cada vez más a la población inmigrante. Los artículos legales que se van incluyendo y modificando cada vez son más xenófobos, excluyentes, racistas y dañinos.

En Grecia se detiene sistemáticamente a los inmigrantes y demandantes de asilo por no tener la documentación en regla, pero también se les puede detener si se considera que son un peligro para la salud pública. El tiempo máximo que un inmigrante o demandante de asilo puede estar detenido es de hasta 18 meses, una excepción de la directiva de retorno de la UE que Grecia ha transformado en regla. Pero la última medida adoptada hace que este tiempo pueda ser indefinido. En Febrero de 2014 se cumplía el máximo legal de 18 meses de detención de los primeros arrestados de la operación “Xenios Zeus” y el gobierno se sacó de la manga una nueva medida “legal”: se podía detener de manera indefinida a los que no colaboraran con la ley, aumentando así la tortura que supone estar detenido en condiciones infrahumanas sin saber hasta cuándo.

Condiciones infrahumanas

Rebecca Harms, presidenta de los Verdes en el Parlamento Europeo, en una reciente visita a Grecia, en noviembre 2013, denunció esta barbarie: “Es inaceptable, la gente en los campos de detención sufre hambre, no tienen suficiente para comer, lo he comprobado yo misma. No tienen atención médica ni relación con el exterior. Es algo que la Unión Europea no puede tolerar”.

El informe más reciente sobre las condiciones en los centros, abril 2014, ha sido publicado por Médicos Sin Fronteras (MSF) Grecia, junto con un contundente vídeo:

Las violaciones de los Derechos Humanos más comunes practicadas en Grecia son estas:

  • Detenciones sin ningún tipo de juicio.
  • Procedimientos irregulares, sin traducciones, sin abogados, sin información sobre la duración de la detención ni de los procedimientos de asilo.
  • Torturas, vejaciones, y abusos sexuales por parte de los agentes de la policía.
  • Celdas sin las condiciones mínimas sanitarias, sin acceso a luz solar, sin ventilación y sobresaturadas.
  • Condiciones insalubres en los centros.
  • Acceso nulo o muy restringido al patio.
  • Acceso muy restringido a los baños, total ausencia de productos de higiene y agua caliente.
  •  Comida de calidad deplorable y muy poca cantidad.
  • Incomunicación con el exterior.

Estas denuncias mayoritariamente están referidas a los “centros de detención” que supuestamente están “preparados” para albergar a los migrantes y refugiados. Pero las detenciones prolongadas también se producen en las comisarías de policía, así nos los cuenta Bahman, un refugiado Iraní que después de estar detenido dos veces y pasarse 3 meses sin ver la luz del sol en el sótano de la comisaría del barrio de Kolonós en Atenas, consiguió asilo político. Bahman nos relata cómo se trata a los demandantes de asilo: “Hacía mucho calor, estábamos en una celda subterránea. No era un campo, son celdas dentro de las comisarías de policía y la mayoría están en los sótanos. En invierno, con tanta humedad hace mucho frío y en verano hace un calor asfixiante, la falta de ventilación hace que el aire sea irrespirable. Son lugares sin acceso al aire libre, no hay ningún tipo de patio. Sólo te permiten ir al baño dos veces al día durante 2 horas. De las 10h a las 12h y de las 16h a las 18h. Éramos unos 20 o 25 de diferentes sitios: Irán, Afganistán, Pakistán, Bangladesh, Siria…”. Pero para Bahman lo peor no fueron las condiciones de su detención sino el hecho de no saber hasta cuándo iba a tener que estar detenido en esas condiciones:

Bahman, refugiado Iraní

“Lo peor de todo es que no sabes qué es lo que van a hacer contigo. La policía nunca te da ninguna información, no te dicen si vas a estar 3 meses o 1 año, o si te van a deportar. Te vas a dormir por la noche y cuando te levantas por la mañana alguien ha desaparecido. La policía se los lleva, les deportan.”

Después de vivir este infierno Bahman consiguió asilo político,aun así, con ese papel en la mano y el abandono oficial de la “clase criminal”, su futuro es muy incierto, el sistema Griego no proporciona un itinerario claro ni una red de soporte para empezar una nueva vida como refugiado.

Bahman, refugiado Iraní

“Es terrible, al final, con papeles o sin ellos sigues siendo un cero a la izquierda. ¿Por qué crimen te encarcelan durante 18 meses? ¿Por dejar un país lleno de dificultades o por escapar de la muerte? Aquí te encierran por estos crímenes, pero está claro que eso no son crímenes.”

Malos tratos, torturas y muertes

Mohammad es menor de edad, a pesar de tener 16 años estuvo detenido durante 18 meses en un centro de menores en terribles condiciones para después conseguir el asilo político, este es su testimonio:

“He visto mucho sufrimiento, vi como una persona se cortaba su propio cuello con un cuchillo y nadie le socorría. La policía decía: ‘déjalo morir’”.

Mohammad también relata cómo la policía les hacía levantar por la noche, les ponía en fila fuera de las celdas y les golpeaba con las porras. Las palizas y las torturas, físicas y psicológicas, son prácticas institucionalizadas y se aplican a través de diferentes métodos, Abbas, un demandante de asilo procedente de Afganistán también nos cuenta su experiencia:

Abbas

“La situación fue muy dura. Después de pasar dos meses en la comisaría de policía de Glyfada, me llevaron a Aspropirgos, y durante los 6 meses que estuve allí no vi el sol. Después de estos 6 meses me cambiaron de centro y me llevaron a Komotiní, entonces pude volver a ver el sol y entendí que todavía era un ser humano.”

La nula atención médica y los suicidios

Los casos de muertes de personas detenidas también han sido noticia este último año. Los dos últimos casos ocurrieron en el centro de detención de Corinto. En ambas situaciones, la falta de atención médica y la negligencia fueron las causas de las muertes.

Farhad pasó 18 meses en el campo de Corinto y allí presenció algunos casos de negligencia médica. Cuando estuvo allí dentro filmó algunas imágenes que sirvieron para mostrar las condiciones y dar testimonio de los casos de intentos de suicido que han ocurrido dentro del centro. Farhad nos cuenta el caso de un compañero del centro: “Tenía problemas en los riñones, antes de entrar sus riñones ya estaban destrozados. Al cabo de un tiempo empezó a empeorar porque no recibió atención médica, no había ningún doctor que lo visitara y por eso murió.”

El secretario general de Médicos del Mundo en Grecia, Nikitas Kanakis, nos explica las dificultades que tiene su equipo para trabajar en el campo de Corinto. Los médicos no tienen acceso directo a los pacientes, sólo pueden visitarlos si la queja del paciente es admitida por el guardia. Este hecho, sumado a las duras condiciones descritas anteriormente y a la incertidumbre sobre el tiempo de la detención provoca situaciones límites. Según Kanakis: “la gente vive bajo un tremendo estrés que afecta su estabilidad mental, la manera en la que ven las cosas, por eso tenemos tantos intentos de suicidio. Es una especie de Guantánamo esto”.

Revueltas y huelgas de hambre

Durante 2013 sucedieron varias revueltas, y recientemente, en abril de 2014, debido a la implementación de la nueva ley, cuando los detenidos de varios centros supieron que tenían que pasar un tiempo indefinido en el campo, protestaron en contra.

La otra manera de reivindicar sus derechos y alertar de las malas condiciones en las que viven las personas detenidas es hacer huelgas de hambre, pero la mayoría son abortadas con palizas. Cuando Farhad y unos compañeros suyos empezaron una huelga de hambre en el centro de Corinto y se cosieron la boca, la policía les llevó al hospital y después de apalearles les descosieron la boca para terminar de forma salvaje con la huelga de hambre. En este vídeo podéis ver su testimonio.

La privatización y el negocio

El gobierno Griego ha anunciado la privatización de la seguridad de 2 de sus centros de detención y les caen las ofertas de empresas interesadas, entre ellas la cruel multinacional británica G4S, líder en el sector de la seguridad y de la criminalidad.

La criminalización de la inmigración y la generación de miedo entre la población responde a un objetivo más amplio que el de “contener los flujos migratorios”; responde a intereses empresariales, ya que resulta ser un negocio muy rentable, y en alza, con una elevada cuota de mercado. En 2009, el volumen de negocio de la “seguridad global” se estimó en 450.000.000€, eso es el negocio de la vigilancia, de los sistemas de seguridad, de los vuelos deportación, de la gestión y seguridad de las cárceles…

Las crueles técnicas de represión que gobernantes y empresarios están experimentando contra los inmigrantes y demandantes de asilo son técnicas que se instauraran en el sistema, se perfeccionaran y se aplicaran a toda la población.


[1] Funding home affairs beyond 2013

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Criminalización de la Inmigración en Grecia by Anna Giralt Gris is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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