Wednesday 21st August 2019
x-pressed | an open journal
October 27, 2012
October 27, 2012

Defendiendo el derecho de publicar

Author: Yannis Boyopoulos Translator: Eleni Nicolaou
Source: The Press Project  Category: On the crisis
This article is also available in: enel
Defendiendo el derecho de publicar

Acabo de terminar el artículo siguiente, cuando me enteré de la orden de detención contra Kostas Vaxevanis[1], el editor de Hot Doc. Este movimiento es tan ofensiva para la libertad de prensa que lo único que cambiaría es las caracterizaciones. En términos simples, comenzaría la maldición por la prisa del poder estatal de perseguir al mensajero y no al autor del crimen. Yo no voy a cambiar nada. Aunque la conclusión podría ahora parecer ingenua, sigo creyendo que tal acusación nunca se presentaría en la corte. De lo contrario, es el momento para mí para cambiar de profesión…

No se molestaron por la publicación en la revista Hot Doc sólo aquellos que fueron incluidos en la lista Lagarde (o HSBC o Falciani) y vieron sus nombres “colgados”[2]. También la desaprobaron, de buena voluntad, ciudadanos que consideran los datos de carácter personal sagrados. Todos aquellos que confunden el periodismo con la justicia protestaron diciendo que “puesto que la justicia no ha decidido todavía los nombres no deberían publicarse”. Se quejaron autonombrados defensores de … calidad diciendo que ” no es un buen reportaje, porque no contiene los importes de los depósitos y no hay la intersección con la declaración de los ingresos de cada uno”. Pero la mayor parte del ruido está causada por aquellos que colocan la circulación libre de capitales altamente en su escala de valores.

Empezando por estos últimos, debemos recordarles que la exportación de la riqueza es una adición relativamente reciente a las leyes de la mayoría de los países. En Grecia, sólo en 1987 comenzaron a levantar las restricciones severas de transacciones de exportación. Hasta entonces, incluso para las grandes empresas con orientación internacional y transacciones diarias, debía ser presentada siempre la documentación apropiada. Libre circulación de capitales, una práctica financiera, una convención de la globalización, no es ni una doctrina, ni un icono. Sobre todo, cuando la libertad se utiliza como cortina de humo para crímenes.

Sea una revelación completa o no, no anula su importancia. Un buen compás, ante la duda sobre un reportaje de periodismo de investigación, es compararlo con el escándalo Watergate que llevó a Nixon a dimitir, ya que se considera como un ejemplo principal de este tipo. Comparando, por supuesto, sólo la metodología. El argumento de “no cumplimiento” automáticamente se colapsa. Nixon se hubiera ahorrado la estigmatización de la historia, si Washington Post no hubiera publicado la primera historia, que pasó sin pena ni gloria, y no hubiera insistido en la búsqueda de más pruebas.

“La publicación es el alma de la justicia”, fue escrito por J. Mayer arquitecto philhellene de la prensa griega. Pero el alma y la mente son dos cosas distintas. No queremos un juez pronunciandose con su tímico y, porque derramó su café apenas antes de entrar en la sala del tribunal, condenando a un ladrón de poca monta de por vida en la cárcel. No permitimos que un periodista libere a un prisionero de por vida, no importa lo mucho que lo desee. La autoridad llamada cuarta no es una autoridad real, sino una válvula de seguridad para los otros tres. Al igual que el alma, que en la terminología popular es la base de la conciencia, pero es ignorada por neuro-fisiología, el periodismo no se describe en la Constitución.

Podría atormentar menos mi teclado no desgastar sus ojos escribiendo mi “opinión única” sobre datos personales. Pero no puedo dejar de señalar la confusión que ha prevalecido. Datos personales sensibles es diferente de los datos personales en general. Confundir los dos proviene bien de ignorancia o conveniencia. Los primeros están totalmente protegidos. Por los últimos la ley 2472/1997 prevé la excepción en caso de interés público.

La publicación de un nombre relacionado a un banco es de poca importancia. Si eso importara, la cuenta de la tarjeta de crédito que recibimos en nuestras cajas de correo sería sin remitente, como una parcela de sex-shop, para que los vecinos no sospechen nuestros perversiones bancarias … La lista no incluye direcciones, ni cuentas detalladas ni siquiera cantidades. ¿Quién sería molestado por una lista similar de 2059 clientes del Banco Nacional? Probablemente nadie.

El interés público requiere la publicación de la lista. Porque el Estado griego oficial la tenía por dos años sin utilizarla. Porque estaba escondida en cajones de ministros y funcionarios públicos castrados. Porque excusas para tolerar la evasión fiscal se desbordan como aguas residuales de drenajes obstruidos. Porque toda esta abominación se realiza simultáneamente con el desangramiento mayor en la historia del contribuyente individual.

Sí, yo también, quiero señalar que no son ilegales todos los depositantes que aparecen en la lista. Si los importes son justificados por sus ingresos no tienen por qué preocuparse. Debemos aclarar, sin embargo, que la lista de HSBC (Falciani o Lagarde[3]) sólo se refiere a deposiciones anteriores a 2008. ¿Quién enviaba su dinero fuera de Grecia antes de la crisis?

(a) Quienes lo necesitaban allí por su profesión o de cosmopolitismo
(b) Quienes tenían un montón de dinero ilegal sin haber pagado impuestos y buscaban un refugio seguro.

Ah, y por supuesto, la señora María, ama de casa …

Sí, no todos en la lista son ilegítimos, pero tal vez la mitad de ellos lo son. Porque, a diferencia del gran flujo de capital en el extranjero que se inició después de que estalló la crisis, hasta 2008, el euro estaba a salvo, la zona euro floreciente y los bancos seguros. Pero los bancos griegos y europeos tenían una gran desventaja. Podrían revelar al evasor de impuestos con una orden de la corte simple. Suiza tiene una ley de secreto absoluto. La interrupción del secreto suizo ocurrió después de la crisis estadounidense de 2008 y las presiones de los EE.UU., principalmente para el cumplimiento a normas mínimas de asistencia judicial. Suiza, el año siguiente, fue obligado a cambiar las leyes relevantes y firmar los contratos para salir de la famosa “lista gris” de la OCDE respecto a paraísos fiscales. Obviamente, no lo están anunciando.

Uno de los mencionados en la lista presentó como excusa el hecho que los datos de la lista son antiguos y algunos están creyendo historias sobre que el dinero ha sido movido fuera de Suiza, y no hay manera de rastrearlo. Por antíguos que sean los datos pueden ser explotados. Fijemos las multas y sanciones y dejemos los responsables buscar una nave espacial para permanecer fuera de la cárcel.

Damos gran importancia a la lista Lagarde no por haber revelado los nombres de los evasores de impuestos, sino por haber descubierto la complicidad de dos legislaturas y del mecanismo estatal para cubrir los evasores de impuestos. Se trata de una lista corta. Existe la lista de los depositantes de Liechtenstein que se conoce desde hace dos años y de la cual no hemos visto ningún resultado. Existe la lista de propietarios de viviendas en Londres, cuyos resultados aún no hemos visto. Y más que todo existe la lista con los 54.000 que trasladaron su dinero en el extranjero durante la crisis, en la cual los evasores fiscales son proporcionalmente menos, pero millares en números reales y para quienes se escuchan cosas locas como “las autoridades fiscales los llamarán a presentar formularios fiscales adicionales “, en lugar de asignar automáticamente el impuesto equivalente y las multas.

La lucha contra la evasión fiscal es cuestión tanto técnica como política. La gestión política es por desgracia un compromiso miserable entre los “clientes” de los partidos y los ingresos públicos. Sin embargo, en las cuatro listas antes mencionadas lo único que se necesita es un manejo técnico muy sencillo por las autoridades fiscales. Dos estudiantes universitarios y un contador son suficientes para escribir el software que puede comparar los bienes conocidos declarados a los bienes no declarados conocidos.

A raíz de todo esto, si yo fuera Kostas Vaxevanis y tenía la lista no me preguntaría si lo publicara. Pensaría acerca el editorial y la foto de la portada (mala elección, por cierto). Y en algún momento, perdería 10 minutos en el teléfono con un abogado para asegurarse de que las posibilidades de una sentencia condenatoria por violación de “datos personales” o cualquier otra fabricación son escasos.

P.D.: Al mismo tiempo, PressProject publica el borrador más reciente del Memorándum Tercero. Es un texto muy importante que todos los ciudadanos interesados ​​deben leer. Espero que esta vez también los ministros lo lean[4]… El documento es de carácter confidencial pero se filtró. Se podría argumentar que la publicación impide las negociaciones (;) que es ilegal o lo que sea. ¡Ay si para cada documento splicitábamos permiso para publicarlo por fiscales reales o voluntarios …

———

[1] Periodista de investigación y editor, quien fue detenido y está acusado de violar la ley de privacidad porque publicó una lista con los nombres de 2.000 titulares de cuentas en el banco HSBC filtrada por Falciani.

[2] En Grecia, los periódicos se cuelgan en los quioscos por clavijas

[3] En Grecia esta lista acabó siendo llamada lista Lagarde porque fue entregada por Christine Lagarde al entonces Ministro de Finanzas.

[4] El Ministro anterior de Orden Público, Michalis Chrisohoidis, ha admitido que él nunca leyó el memorándum primero pero, con todo, votó a favor.

This article is also available in:

Translate this in your language

Like this Article? Share it!

Leave A Response