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July 8, 2014
July 8, 2014

España: “Sin una gran mobilización y contrapoder social no ganaremos ni habrá democracia”

Source: La Directa  Categories: Dialogues, On the crisis
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España: “Sin una gran mobilización y contrapoder social no ganaremos ni habrá democracia”

Desde su presentación, el 26 de junio, ‘Ganemos Barcelona’ ya acumula 12.000 firmas de apoyo a una iniciativa que pretende romper con el actual modelo Barcelona para poner la ciudad al servicio de las necesidades básicas de la mayoría. Aunque sus promotores acaban de trasladar la propuesta a los barrios y empiezan a atraer nuevas complicidades, su irrupción ya ha removido la escena política catalana. Entre las caras visibles de ‘Ganemos Barcelona’ destaca Ada Colau, que después de su paso por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), encarna el compromiso de una generación que, conectando las viejas y las nuevas luchas sociales, aspira a regenerar la democracia y transformar la vida municipal desde las instituciones de la ciudad.

A.R.: Ya hace dos semanas de la presentación de ‘Ganemos Barcelona’. ¿Qué valoración haces de los apoyos recibidos?

A.C.: Estamos muy satisfechos. Primero, por la asistencia de más de 2.000 personas, por encima de las previstas, y después porque el ambiente de ilusión se ha confirmado con un alud de mensajes de personas que quieren participar. Un hecho que valoramos especialmente, porque ‘Ganemos Barcelona’ no pretende ser ningún pacto entre siglas sino un espacio capaz de reunir gente que no está organizada políticamente.

A.R.: También habéis hecho resituar el resto de actores políticos. ¿Esto indica la potencialidad de la propuesta?

A.C.: Demuestra que ya estamos ganando. Todos los actores se han pronunciado y reconocen que la hipótesis de ‘Ganemos Barcelona’ responde al sentir mayoritario según el cual hacen falta confluencias amplias para objetivos comunes. A raíz de esto, algunos discursos están cambiando.
En este sentido, uno de los aspirantes de ERC a la alcaldía de Barcelona, Oriol Amorós, ha presentado el proceso ‘Sumamos Barcelona’ con el objetivo de atraer sectores críticos…

A ERC no le tocará más remedio que definirse, porque no puede reproducir el discurso de Ganemos Barcelona y después pactar con Convergència i Unió. O pacta con el viejo régimen o apuesta por las nuevas maneras de hacer política que reclama la ciudadanía.

A.R.: La presentación de Ganemos Barcelona reunió toda la diversidad de partidos y movimientos que se sienten interpelados con la propuesta. ¿Cómo se articulará este espacio tan heterogéneo?

A.C.: De momento hemos creado un documento de mínimos que recoge lo que se expresa en muchos espacios de confluencia sociales. Por un lado, la necesidad de una regeneración democrática con un contrato ético que incluya la limitación de sueldos, de mandatos y cargos, la fiscalización de cuentas o mecanismos de participación política. Y, por el otro, medidas sociales y económicas que emanan del estado de emergencia o “guerra sin balas” en el cual nos encontramos, donde unas élites acumulan cada vez más riqueza a expensas de empobrecer a la mayoría de la población.

A.R.: Hecha esta diagnosis, ¿cuál es el reto?

A.C.: A partir de aquí tenemos que hablar con todo el mundo que quiere confluir para definir los pasos siguientes. Eso sí, tenemos claro que la confluencia se tiene que basar en una alianza puntual para hacer una candidatura rupturista y anti-régimen que democratice Barcelona en el sentido más amplio del término. Es decir, profundizar en calidad democrática y garantizar las necesidades básicas como la vivienda, la educación y el transporte público. Sabemos que articular estas lógicas no será fácil, porque hay tradiciones políticas muy distintas. Pero si ya lo hacemos en la calle, también tenemos que poder hacerlo en las instituciones. Esta es la apuesta.

A.R.: La CUP hace tiempo que habilita espacios como el Encuentro por la Unidad Popular, donde trata de esta necesidad con los movimientos y las luchas sociales de la ciudad. ¿Qué se le tiene que decir?

A.C.: Nosotros creemos que Ganemos Barcelona tiene dos especificidades. Por un lado, surge de una plataforma ciudadana que no está situada en ningún partido ni orientación política, hecho que le permite impulsar esta confluencia. La CUP, a pesar de reconocer que sus prácticas son más avanzadas que el resto de partidos, tiene por estrategia acumular fuerzas al territorio a través de la acción municipal. Por lo tanto, igual que Podemos, Proceso Constituyente y otras formaciones, no puede ser el palo de pajar de esta confluencia, porque en el sistema de partidos se ve como una competencia más. Al margen que, mientras estas formaciones sólo se plantean ampliar su representación, Ganemos Barcelona quiere ganar y aspira a hacerlo.

A.R.: ICV es el otro actor sobre el cual todo el mundo tiene la mirada puesta, puesto que también se ha sentido llamada y ha manifestado la voluntad de sumarse a Ganemos Barcelona. ¿Qué piensas?

A.C.: ICV ha sido cómplice de una gestión de Barcelona muy negativa. Ahora bien, mucha de su militancia está en estos espacios de confluencia ya existentes, donde se reclama un cambio real en las formas de hacer política. Lo importante, pues, no son las declaraciones, sino los objetivos y las prácticas concretas. ¿Estará dispuesta a enfrentarse a La Caixa y a quien haga falta por municipalizar el agua y a someterse a la fiscalización del mandato y control de sueldos, como así plantea Ganemos Barcelona? Lo tiene que demostrar. En todo caso, más que caer en la lógica de los reproches, soy partidaria de centrarnos en objetivos comunes que podamos compartir.

A.R.: ¿Es una oportunidad única?

A.C.: Sin duda, estamos en una ofensiva neoliberal sin precedentes que amenaza la vida de muchísima gente. Y esto pasa en una Barcelona que, por otro lado, tiene una gran fortaleza: es mayoritariamente progresista, ha experimentado grandes innovaciones y tiene barrios protagonistas de las mejores conquistas sociales. Un ADN que demuestra cómo, lejos de ser suicida, la transformación es posible.

A.R.: Desde algunos sectores se considera que la dialéctica izquierda-derecha ha quedado superada por la relación entre “los de abajo” y “los de arriba”. ¿Esto puede hacer que Ganemos Barcelona atraiga sectores liberales o menos progresistas?

A.C.: Como etiquetas electorales, ser de “izquierdas” o de “derechas” ya no son útiles porque el PSC, que representaba la izquierda, lo ha dejado de ser al adoptar políticas claramente neoliberales. En todo caso, aunque la bandera capaz de aglutinar sea hoy democracia y derechos humanos y no “ser de izquierdas”, Ganemos Barcelona quiere rehuir de los anunciados genéricos y centrarse en objetivos y medidas concretas que sean posibles en el ámbito municipal. Por ejemplo, municipalizar la gestión del agua, reorientar el turismo, sancionar los pisos vacíos que estén en manos de bancos e inmobiliarias, limitar sueldos y mandatos o convocar referéndums vinculantes a la ciudad.

A.R.: ¿Se tiene que deconstruir la actual Barcelona para construir una radicalmente nueva?

A.C.: Esto ya lo plantean muchas redes vecinales que combaten el modelo turístico o la Barcelona privatizadora. Por lo tanto, no partimos de cero. Y también hace tiempo se está construyendo una Barcelona nueva mediante experiencias cooperativas de economía social o la autogestión de equipamientos como el Ateneo Popular de Nou Barris o Can Batlló. Esta otra Barcelona ya existe y demuestra que, con pocas medidas, podríamos lograr grandes transformaciones que beneficiarían el conjunto de la ciudadanía.

A.R.: ¿Hasta qué punto el proceso soberanista no puede eclipsar vuestra dinámica?

A.C.: Nosotros estamos por el derecho a decidir, pero de verdad, no como CiU, que nunca lo ha aplicado. Haremos todo el posible para que el 9-N votemos, si hace falta recurriendo a la desobediencia civil, pero incorporando otros debates urgentes. Y es que el derecho de los pueblos es tan fundamental como el derecho a la salud o a una educación pública y de calidad. Temas sobre los cuales se puede hacer mucho más con los recursos que tenemos. Trabajaremos, pues, para decidirlo todo.

A.R.: Si finalmente Ganamos Barcelona se presenta a las elecciones municipales y obtiene siete regidores, lejos de los veintidós que otorga la mayoría absoluta, ¿se habrá ganado?

A.C.: Ganemos Barcelona ya ha provocado que muchas formaciones se vayan comprometiendo con nuestras demandas, cosa que puede condicionar las políticas públicas y, a la larga, crear la nueva hegemonía a la cual aspiramos. Pero no podemos caer en el error de evaluar las victorias sólo en términos electorales. Aunque nos planteamos ganar aritméticamente, la victoria no vendrá obteniendo 22 regidores, puesto que los lobbies se encargarán de frenar los grandes cambios económicos. Sólo triunfaremos si conseguimos, desde hoy mismo, activar una gran movilización ciudadana. Un contrapoder social sin el cual no ganaremos ni habrá democracia.

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