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October 3, 2014
October 3, 2014

Grecia: Megaminería de oro en Skouries y la muerte “dorada”

Author: chii rotto
Category: On the crisis
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Grecia: Megaminería de oro en Skouries y la muerte “dorada”

En Grecia hoy se está cometiendo un crimen. Bajo el pretexto de la crisis financiera, el medio ambiente y la dignidad humana se sacrifican en el altar de los intereses empresariales, de las ambiciones políticas y de un capitalismo neoliberal que ahora en Grecia muestra su cara más inhumana. La gente de Calcídica está experimentando desde hace mucho tiempo las consecuencias de la política de “la salvación del país a cualquier precio” en detrimento de las vidas humanas y del medio ambiente.

El estado ofrece la minería de oro, uno de los más extremos de los “crímenes de desarrollo”, como antídoto contra una crisis nacida del desarrollo mismo.De este desarrollo resulta  un círculo vicioso que, en cada repetición, condiciona una explotación más y más atroz. La manipulación de la vida misma por parte de una mafia global del dinero condiciona una muerte dorada digamos, una muerte hecha de oro.

No es por casualidad que el asunto de la compra y venta tan escandalosas de las minas de oro de Calkidiki paso durante el tiempo de bienestar económico, cuando muchos no le hacían caso, mientras que la realización de la construcción de la minería esta comenzando ahora con la crisis. Aquí el chantaje está claro: o aceptamos opciones inmediatamente y evidentemente destructivas, o no conseguiremos  sobrevivir. La obligación de ceder a este chantaje por parte de la “doctrina del desarrollo” (que implica tanto la identificación ingenua de intereses individuales y cortos con los de multinacionales, como la fe que las minas no estarán intensivas en capital sino en puestos de trabajo) manifiesta la hipoteca de los bienes sociales y del medio ambiente. Después de la extracción de oro y en un ciclo de 10 años máximo, las empresas marcharan, dejando atrás desempleos y una catástrofe ecológica no calculable. Hoy, más que nunca, y bajo la crisis justificante, están sacrificando el ambiente y el futuro por un desarrollo falso. Y eso a través de entramados legales que ajustan a sus intereses, desviando cualquier procedimiento que típicamente les podría retardar.

Es verdad que los pobres se venden baratamente. Y países submergidos en la deuda están dispuestos a vender sus derechos a inversores. Así aceptan la devaluación y la degradación de los peligros, y el coste invisible se desaparece de la ecuación. A nadie le importan ya las condiciones por la protección del medio ambiente. Cuando la vida humana se desvalora, la inversión empieza a estar ventajosa.

Lo que verdaderamente está ofreciendo Grecia no son recursos, sino manos de trabajo baratas y cuerpos y bosques disponibles a contaminarse.

Evidentemente el estado griego está dispuesto a jugárselo todo para salvar lo que queda de su fachada democrática. A fin de criminalizar la lucha del pueblo, el estado pretende ponerse en el medio de un “equilibrio” desequilibrado, olvidando la violencia estatutaria de sus cuerpos de represión y de una industria entera de producción de acusaciones, y estigmatizando los que luchan a través de la caracterización de “organización criminal”.

No obstante, si examinamos de cerca los acontecimientos en Skouries, veremos que la empresa Hellas Gold y la policía que la protege son los que han estado actuando como una organización criminal: ejércitos de trabajadores desesperados, creados por la empresa, que llegan hasta el punto de atacar otros habitantes, alambradas alrededor de la montaña,  cuerpos de seguridad que prohíben el acceso, cameras de vídeo vigilancia y de alarma por la protección de la “propiedad” de la empresa, grandes y permanentes ya fuerzas policiales marcan un clima de terrorismo y represión permanente. En eso se añaden la invasión en las poblaciones que resisten, la recogida ilegal  de muestras de ADN, la detención preventiva de habitantes por acusaciones infundadas. A toda una comunidad se ha tildado de célula criminal. La lista de los acusados y de las acusaciones sigue creciéndose con la elaboración, además, de bases de datos genéticos creando listas de los “probables criminales” y conseguiendo una forma de control mucho más seria y mucho más profunda.

Sin embargo, el movimiento sigue protestando, y lo seguirá haciendo, contra una extracción que va a arruinar sus vidas y va a causar daños irreversibles al medio ambiente. Los actos criminales se cometen por las autoridades y no por la sociedad que resiste.

No podemos permitir que estas políticas de aterrorizarían afecten la dinámica de los movimientos. Esta lucha se justificara solo a través de su progreso continuo, de la solidaridad entre movimientos y de la negación en someterse a chantajes, al terrorismo y al “clima de rehén” que quieren establecer e imponer. Se justificara solo con la expulsión de la empresa y la anulación de cada persecución judicial. Y, un paso más allá, se justificará sólo con la descontextualización de la idea del desarrollo en sí.

¿Qué quedara finalmente cuando la empresa se vaya, cuando la explotación se finaliza y todo este “desarrollo” se acaba? ¿Cómo se valora el precio del agua en la región? ¿Cómo se valora y cuantificar en dinero la vida misma? El desarrollo no puede resolver los problemas versátiles de la sociedad y del ambiente, quienes han aumentado debido a la manía por los lucros a todo coste. Lo que necesitamos no son ni las multinacionales ni este “desarrollo” del mercado libre, sino formas de economía solidaria con respecto al humano y su ambiente.
La naturaleza si que puede producir valor económico. Sin embargo, lo que produce fundamentalmente es vida, y esa vida no es inagotable. Por eso su protección tiene prioridad. Si seguimos con su explotación, vamos a encontrarnos en una crisis sin salida, debido a la destrucción definitiva de cada medio de producción y vida. Esa prioridad nos ayudará salir de todos tipos de crisis.

Tenemos que superar la idea del desarrollo económico. Superar también el desarrollo alternativo y poner como objetivo una sociedad ecológicamente viable y socialmente justa, basada en un sistema de valores diferentes.

Nuestra tierra y nuestra vida en nuestras manos.

Reivindicando y repropiando a nuestro espacio y dando espacio a nuestras ideas, podemos distribuirlas en el terreno social, reflejando a un futuro ideal de igualdad, libertad y autonomía.

No al saqueo de la naturaleza.
Lucha por la tierra y la libertad.

Y como diría Orwell: “Si tu objetivo no es permanecer vivo, sino permanecer humano, ¿entonces qué importancia tiene todo eso?”

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Grecia: Megaminería de oro en Skouries y la muerte “dorada” by chii rotto is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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