Saturday 19th October 2019
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March 21, 2014
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Grecia: Un desvío legal

© www.migreurop.org/Sara Prestianni

DECLARACIÓN DEL GRUPO DE ABOGADOS

El reciente dictamen No 44/2014 del Consejo Legal del Estado, por el cual la detención de extranjeros pendientes de deportación a sus países de origen podría ser extendida, mediante la imposición de permanecer de forma obligatoria en un área de detención, hasta ser expulsados del país, es desgraciadamente una desviación legal que no sólo institucionaliza la detención de larga duración de extranjeros bajo amenaza de deportación, sino que la hace indefinida hasta que se completa la deportación.

De acuerdo con las disposiciones del artículo 76 de la Ley 3386/2005, tal y como fue modificada en el verano de 2009 por el Ministro de Orden Público, Nikos Dendias, y las subsecuentes disposiciones del artículo 30 de la Ley 3907/2011, el extranjero que va a ser deportado a su país de origen podía ser detenido para la ejecución de la expulsión hasta 6 meses como máximo. En casos excepcionales la detención podía extenderse otros 12 meses. Haciendo cumplir la detención por un periodo total de hasta 18 meses era en todo caso problemático, con respecto a si está en sintonía con los convenios internacionales que son vinculantes para nuestro país y principalmente con el artículo 5 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos y Libertades Fundamentales, el cual demanda que el proceso de deportación deba ser ejecutado en un periodo de tiempo inmediato para que la detención sea justificable. Debemos señalar aquí, que en el pasado, el periodo máximo de detención era de hasta 3 meses, pese a que hay muchas sentencias de la Corte Europea de Derechos Humanos en las que se ha concluido que en el caso de que la deportación no pueda ser ejecutada dentro de un tiempo razonable, la detención, incluso por unas semanas, es ilegal.

El gobierno ya implementó la política de la detención general a los indocumentados o inmigrantes ilegales que van llegando agotando el máximo tiempo de detención de 18 meses, desde agosto de 2012, con la operación Xenios Zeus, haciendo un guiño a Aurora Dorada. Por esta razón se inauguraron nuevos centros de detención, donde miles de extranjeros que no pueden ser expulsados del país inmediatamente, son concentrados por un periodo largo de tiempo, algo que justifica el uso del término “campos de concentración”.

La meta final es forzar a los extranjeros que van a ser deportados a ser sacados del país “voluntariamente”, usando documentación de viaje bajo su propia iniciativa y a pesar de que sus autoridades diplomáticas se nieguen a hacerlo. La detención de larga duración en combinación con las internacionalmente reconocidas condiciones degradantes que han conllevado repetidos levantamientos en los centros de detención, ayudan al propósito arriba mencionado. En otras palabras, el incremento del periodo de detención está siendo usado como medio de coacción contra inmigrantes a fin de que vuelvan a sus países de origen, a pesar del hecho que los han abandonado a efectos de invertir en un futuro que les salvaría de la guerra y de la hambruna. Este febrero el periodo de detención de 18 meses fue consumado por 300 inmigrantes que no habían sido deportados, mientras que 7.500 más permanecían privados de libertad en varios lugares de detención policial. Las autoridades policiales pidieron el dictamen del Consejo Legal del Estado sobre si era posible estipular una fecha límite de 7 días para la salida de inmigrantes y extender el período de detención por otros 18 meses en el caso de que infringieran la fecha límite. De este modo, la policía podría saltarse la obligación legal de posponer la deportación y liberar a los detenidos que completaran el periodo máximo de detención de 18 meses, según el artículo 24 de la Ley 3907/2011.

El Consejo Legal del Estado continuó con otro desvío legal. Ignoró una previa decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (John vs Grecia 10-5-2007, p. 33) e informes relativos del Defensor del Pueblo de Grecia (como el de septiembre de 2006), que han concluido que la extensión o imposición de otra detención tras el cumplimiento del periodo máximo de detención era ilegal, y otorgó el Dictamen por el que es posible “transformar” la detención en la “medida restrictiva” de la residencia obligatoria en un lugar de detención. Lamentablemente, el antedicho dictamen legal está más allá de cualquier sentido legal o sentido común, más allá de cualquier límite de legitimidad y obviamente sigue la coherencia de un estado policial.

Con este Dictamen, los inmigrantes que van a ser deportados serán detenidos indefinidamente, hasta que su deportación pueda ser ejecutada. Debemos considerar si ésta misma medida podría ser impuesta a los deudores hasta que pudieran pagar sus deudas, a los drogodependientes hasta que dejaran de consumir drogas o a cualquier otra categoría ciudadana sobre la que el estado impone obligaciones que no pudieran ser cumplidas. Deberíamos considerar si, por el mismo razonamiento que trata a los inmigrantes que son liberados como enemigos públicos, los sin techo, pobres u otra gente golpeada por la crisis podrían ser confinados en campos de concentración.

Debemos pensar si éste es el futuro de nuestro país. Un país lleno de campos de concentración, con un “crecimiento” de las aéreas de detención y carceleros en lugar de personas libres.

Con pena y dolor vemos que los puntos de vista de grupos racistas extremos que ahora se enfrentan a la ley, han influido profundamente a incluso altos funcionarios del estado, que tienen el deber de defender la legalidad y el respeto a los derechos humanos.

Hacemos un llamamiento a las autoridades judiciales para que reaccionen. Por ley y por su posición, tienen el deber de comprobar la legalidad de cualquier decisión emitida que extendiera el periodo de detención en conformidad con el Dictamen anteriormente mencionado. A fin de prevenir otras situaciones de graves violaciones de derechos humanos a favor del vago concepto de “interés público”, el cual legitima el estado de excepción y tiene como resultado políticas extremas y peligrosas.

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