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October 3, 2013
October 3, 2013

La psicopatología de un racista

Author: Thanos Lipovats Translator: Eleni Nicolaou
Category: Antifascism
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La psicopatología de un racista

editado por Lena Theodoropoulou

En septiembre de 1994, los Cuadernos de Psiquiatría publican un cuaderno-homenaje titulado “El fascismo y la Psiquiatría”. El texto siguiente es un resumen del artículo “El racismo y el antisemitismo” de Thanos Lipovats en esta publicación.

1. El concepto de “raza”

La raza, según su definición biológica, es la variación de una especie y se define por una serie de genes comunes característicos que se reproducen mediante el proceso hereditario de generación en generación y su mezcla puede llevar a la creación de una nueva raza. Conforme a la clasificación de las razas humanas, hay cerca de 3 asiáticas, 4 Europeas y al menos 10 razas negras. El problema con el racismo empieza por la conjetura científicamente errónea de una “relación de causalidad” entre las características físicas y las características espirituales o morales y de una “jerarquía” entre las razas. A pesar de que ahora se ha demostrado científicamente que las capacidades y los atributos de las personas están únicamente asociados con las condiciones de su cultura y que la raza se define sólo por criterios descriptivos, exteriores (físicos), el racista se mantiene un concepto de la raza definida por factores socio-culturales y considera que las características mentales/morales de un grupo de personas son homogéneos y hereditarios para todos los individuos que lo componen. Sólo el hecho de que esta creencia de un racista no se base en el conocimiento sino en la fe, hace casi imposible desmentirla con argumentos lógicos.

2. Interpretación biológica del racismo

Según la interpretación biológica, el rechazo agresivo y el miedo hacia el otro se encuentran a todos los pueblos, por lo que, supuestamente, hay un “instinto” agresivo en el hombre como en los animales. En contraste con esta posición, se indica que el hombre es la única especie en la que una persona mata a otra sin que esto sea necesario para sobrevivir, así que la agresión humana debe dividirse en dos categorías: la reacción instintiva a una amenaza inmediata de la vida de una persona y el ataque arbitrario y deliberado contra otras personas, sin ninguna razón inmediata. El ataque racista pertenece a la segunda categoría.

3. Interpretación socio-económica

Para muchos sociólogos el racismo es un tipo de ideología basada en la teoría de la frustración, de una sensación personal de fracaso que lleva a la reacción agresiva de algunas personas contra un mítico objeto hostil. Esta percepción, sin embargo, no puede explicar adecuadamente por que las masas abrazan repetidamente esas ideologías y mitos, porque no toma en cuenta el Inconsciente, la dimensión histórica y cultural del fenómeno, examinando el racismo sólo en el contexto del capitalismo liberal. Introduciendo, sin embargo, el Inconsciente y la dimensión histórica a la interpretación socio-económica del racismo, vemos que sus raíces se encuentran en la sociedad tradicional antes del capitalismo: en la esclavitud y la exclusión de las personas de otras religiones. Este sistema de dominación económica e intelectual nunca desapareció, sino se adaptó al capitalismo liberal, creando el racismo moderno como una continuación imaginaria de relaciones anticuadas de dominación.

4. Ιnterpretación psicológica

Según la teoría psicológica, el odio del racista es “directamente proporcional” a la “debilidad de su ego”, es decir, el racista es un neurótico que identifica su integridad personal a la de su grupo (nacional, etc). Aquí funciona una especie de identificación imaginaria como en la psicología de las masas. Este análisis se enfoca en el concepto de la “personalidad autoritaria”, de un tipo de hombre que no tiene una conciencia moral independiente, que respeta los ideales de los poderosos y persigue el poder, que tiene una posición defensiva invariable para todos y pensamientos de persecución, incapaz de diferenciar las cosas. Según la psicología del ego, esta persona debe haber sido reprimida por sus padres y les odia inconscientemente, pero como no puede darse cuenta de esto (debido a la censura mental), se ve obligada a volver su odio hacia minorías que, inofensivas y débiles, son una meta fácil. Sin embargo, se debe destacar que la familia y la crianza no tienen más importancia que los factores socioeconómicos, sino están puestos dentro del modelo total de la soberanía y los valores de una sociedad.

5. Interpretación cultural

Desde el Renacimiento y la Reforma las diferencias (entre regiones geográficas, poblaciones, gremios, profesiones, “privilegios tradicionales jerárquicos”) iban desapareciendo, un cambio de carácter democrático y al mismo tiempo individualista que condujo, en parte, al capitalismo y a la economía industrial. La interpretación cultural del racismo destaca la angustia de los racistas hacia la abolición de las diferencias tradicionales en una sociedad democrática: el “proceso democrático arrollador” significa, para los racistas, una mezcla sucia de clases, capas y grupos diferentes. Así reproducen repetidamente un discurso racista, demagógico que siempre se dirige a los “descontentos” de la sociedad, más allá de las diferencias de clase. Ellos no sueñan con un futuro, sino con un pasado, en el que la historia se habrá vuelto hacia atrás y la sociedad habrá sido estructurada en tres partes: líder carismático, jerarquía estática, seguidores.

6. Interpretación psicoanalítica

La interpretación psicoanalítica del racismo se basa en la elaboración de la escena primaria y la incapacidad de unas personas de reconocer la existencia de diferencias de género. La escena primaria es cuando el niño en una edad muy pequeña (1-3 años) observa el coito de sus padres u otras personas o animales, que no “entiende” pero luego le da “sentido”, vinculándola con un acto de violencia, de horror y de exclusión. Observar a otros hacer algo incomprensible, al que no puede participar, el niño imagina sí mismo como un “chatarra abandonada” por los dos actores. La superación de esta fantasía significa también el reconocimiento de la existencia de las diferencias de género. Por el contrario, la fijación en la escena primaria conduce al rechazo de la diferencia sexual, al fetichismo y misoginia, porque las mujeres no responden a la fantasía de la “madre fálica”. La eliminación de esta diferencia sexual simbólica lleva a la creación del mito de la “Concepción inmaculada” y del origen puro, de la “auto-concepción”, por donde provienen todos los mitos sobre el origen divino y puro, como él de la Raza Aria, etc.

Los racistas se excitan y se fanatizan fácilmente, porque inconscientemente están sexualmente estimulados al darse cuenta del “otro”, ya que cada persona diferente (diferente del conformismo de género y de grupo), les recuerda lo que para ellos es imposible y inquietante – la existencia de la diferencia (sexual). Así, según el análisis psicoanalítico, el racista ha estado involucrado en un dilema sin solución, está atrapado en estados psíquicos arcaicos que deambulan por identificaciones imaginarias con el otro, al que no puede aceptarlo como diferente. Así, el otro o debe ser como él (cual es imposible), o debe exterminarse. Por lo tanto, la relación con el otro es paranoica y fetichista, o sea, mucho más alienada que en la histeria o neurosis.

En vez de un epílogo

En 1994, anteponiendo el tributo “Fascismo y Psiquiatría”, Katerina Matsa escribe: “El fascismo, el racismo en cualquier forma, el antisemitismo, la exclusión de la diferencia simbólica, la exclusión del otro verdadero vuelve a ser, hoy en día, para la humanidad, una pesadilla de la que debemos despertarnos a tiempo.” Lo que, hace 20 años, era actual, hoy se convierte en imprescindible, tan imprescindible que casi se pierde el lujo de su análisis teórica. El resumen anterior es claramente una grabación breve e incompleta de los aspectos diferentes del racismo. Lo que une estos resúmenes de las lecturas es el surgimiento del racismo como algo arbitrario e irrazonable. Ya sea la negación de la evolución biológica documentada científicamente, un análisis distorsionado de darwinismo, una perversión sexual o la reminiscencia inconsciente de la esclavitud, el miedo o el intento desesperado de expresión e integración de una personalidad irremediablemente frustrada, el racismo emerge siempre como un error, un delirio infundado. Por lo tanto, como dice Lipovats, es imposible desmentir al racista por argumentos lógicos, de la misma manera que es imposible desmentir a alguien que ve elefantes rosados. La pregunta crucial es cómo contradecir el absurdo, este error que está ganando terreno, que está quitando vidas, se está politizando y utilizado abiertamente como una herramienta por el poder y el aparato estatal.

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La psicopatología de un racista by Thanos Lipovats is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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