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January 10, 2012
January 10, 2012

Motín

Author: anonymous Translator: Anna Papoutsi
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Motín

No estoy a favor o en contra de ello. Soy ello.”

Howe, 2011[1]

Amotinarse es hacer una declaración subjetiva, declarar de manera implícita como uno se relaciona con sus condiciones objetivas

Žižek , 2011[2]

En lugar de un análisis que generaliza sobre los motines, las causas y preocupaciones que están detrás de los motines de Londres, esta es mi propia declaración subjetiva, una declaración de mi relación con las condiciones de acción en el espacio público que viví en Londres, y las condiciones que viví durante aquellos días de Agosto 2011. Lo hago tanto porque ya hay bastante excelentes análisis, escritos y orales[3], a los cuales tengo muy poco que añadir, pero sobre todo porque prefiero no estar involucrad@ en la tarea de explicar y juzgar las condiciones y acciones de los demás, balanceando cada palabra para asegurarme que está dentro de lo que es aceptable y políticamente correcto. Los motines, una dispersa y diversa serie de eventos, son fácilmente instrumentalizados para servir fines políticos que de una manera u otra reducen lo que ocurrió. Este texto pues es un simple fragmento que es mi experiencia de aquellos días y de Londres en general.

No es nuestra gente.

Esto fue para Mark Duggan y también no lo fue… en el mismo modo que las rebeliones recientes de Oakland en 2009 fueron algo más que Oscar Grant, igual que Atenas 2008 fue más que Alexandros Grigoropoulos, Los Angeles en 1992 más que Rodney King, en 1965 la Rebelión de Watts fue algo más que Marquette Frye…

Ciccarielo – Maher 2011[4]

El lunes, día tres de la revuelta, cuando los disturbios habían llegado desde Tottenham y Enfield hasta el barrio de Hackney donde vivo yo, alguien, que había participado en las manifestaciones estudiantiles, me digo que no saliera porque “esta no es nuestra gente”. Pero yo salí. Primero, porque la policía había matado a Mark Duggan y parecía que iban a volver a salirse con la suya[5] y esto me enojaba; así que si la gente en las calles estaba también enojada, entonces sí que era mi gente. Y en segundo lugar, porque las erupciones en las calles estaban difundiéndose de un sitio a otro a lo largo de los dos últimos días y ahora parecían como la respuesta a más que un asesinato, así que quería oír lo que decía la gente en la calle.

“Ellos no son de los nuestros”. Este comentario expresaba un sentimiento que no era raro entre lo que se oía desde la Izquierda durante los motines. Refleja una intensa pero a menudo ignorada segregación racial y de clase en Inglaterra que es muy fuerte tanto históricamente como materialmente y psicológicamente. No solo para la derecha sino para parte de la izquierda también hay aquellos que son una parte legítima de la vida social y

política y se comportan en consecuencia, y aquellos que “no son nuestra gente”. Ellos son “la juventud salvaje”, las pandillas, y el proletariado lumpen de Inglaterra, sea negro, blanco o mestizo. Son supuestamente irracionales, no saben lo que es mejor para ellos y se rigen por los “instintos bajos” en lugar de los “motivos racionales”. Es una condición sofocante. Una olla a presión de antagonismo. Y yo me quedé pensando como es que tanta gente se quedó sorprendida en cuando estallaron los motines.

La supuesta irracionalidad de los manifestantes fue impugnada por fin, al menos un poco, cuando entrevistas y comentarios de la “juventud” y de la gente que tomó parte en aquellos días y noches empezaron a llegar a través del YouTube y Facebook[6]. El comentario de alguien que habló con un periodista del ITV[7]: “No estarías hablando conmigo si no había los motines, ¿verdad? Hace dos meses marchamos hasta Scotland Yard, más de 2,000 de nosotros, todos negros, y fue pacífico y tranquilo y ¿sabes que? Ni una palabra en la prensa. Ayer por la noche, un poco de disturbios y mira a tu alrededor”.

La noche siguiente leí lo que escribían “amigos” míos en Facebook y vi que algunos decían cosas como “mandad el ejército y asfixiadlos todos con gas”. Fastidiada, pensé en sus respuestas, vi las noticias y me di cuenta que esas pantallas de TV, llenas de coche-patrullas en llamas y de edificios destrozados, sombreaban la trivialidad de muchas de las situaciones en las calles. Lo que en la pantalla parecía como una guerra urbana, era a veces una casi tranquila suspensión de la ley y del orden, los productos simplemente estaban ahí para que la gente los tomara gratis, sin consecuencia como parecía entonces. La gente vagabundeando en las calles, unos enfrentamientos y luego las tiendas desertas, los coches en llamas dejados allá para calentar a la gente que charlaba sobre lo que estaba sucediendo, algunos emborrachándose, otros razonando y discutiendo, y otros recogiendo lo que pensaban que necesitaban, una cerveza, un televisor, unos cigarrillos, pañales, saladitos.

Cuando empezaron los juicios las semanas siguientes, se hizo evidente que los saqueadores incluían a personas de todas la clases y procedencias y que no se limitaban a la categoría de la clase trabajadora inglesa de “juventud salvaje” que había sido acusada para la “destrucción sin sentido”. En otras palabras, el saqueo había sido cometido por cualquiera, gente simplemente pensando “¿porque no?” . La ventana ya está rota y yo quiero estos zapatos, todo el mundo lo está haciendo, así que ¿porqué no? La hipocresía de mis “amigos” de Facebook fue evidente. Podrían fácilmente haber sido ellos. Pero al final eran los que “no son nuestra gente” que han recibido la culpa y ofrecieron la excusa para llamar a aquellos eventos una explosión no política de matones y criminales[8].

No Político.

No se trata de revueltas de hambre o de pan. Estas son revueltas de consumadores defectuosos e inhabilitados.

Bauman, 2011[9]

El análisis de Bauman olvida la otra mitad de la historia, que los consumadores defectuosos e inhabilitados son también productores defectuosos e inhabilitados. En otras palabras, la noción de los amotinadores siendo consumadores fuera de control que simplemente “quieren, quieren, quieren” – no importa el coste social – es un análisis distorsionado. Convierte las acciones en una búsqueda individualista y pone la culpa en el egoísmo y los deseos materialistas básicos de la persona en vez de reconocer las condiciones de (no) trabajar de cada vez más gente en el país y el estado nihilista y sin futuro de los jóvenes: bajo sospecha en cualquier espacio público, no hay donde ir [10]y un futuro en paro ο despilfarrando la vida y la energía en un trabajo de mierda para un salario de mierda. En cambio, la mayoría de las declaraciones en los medios de comunicación, de todos los espectros políticos, descartan los amotinadores como consumidores egoístas y el mantra “esto no es político” se repetía una y otra vez.

Pero la política estaba en todas partes, presente en discusiones ocurriendo en cada esquina sobre lo que la policía había hecho en el barrio, lo que el gobierno había hecho en el sistema de educación y lo que los banqueros habían hecho en la sociedad. La política era también presente en las caras sonrientes detrás las bandanas, pasamontañas y pañuelos de cabeza, una emoción y una alegría que nunca antes había encontrado en las calles de Londres. Yo estaba en Clarence Road en Hackney y los policías estaban siendo empujados hacía atrás repetidamente desafiados. En un momento, un coche de policía fue vista en la carretera y la mitad de la gente corrió hacia ello, le saltó por encima y tiraba cosas a ello hasta que se acelerara y se escapara de la escena. La gente había tomado las calles. Esto no era un simbólico “tomar las calles” como en las manifestaciones en las que los permisos son otorgados por las autoridades apropiadas, las leyes que protegen la seguridad y la propiedad fueron respetadas etc. Esto era una toma de las calles territorial en la que las fuerzas del estado no tenían ya el control. Y era libertador. No había espectadores, todos nos veíamos el uno al otro y tenías que tomar parte, hablar con la gente, participar de una manera u otra. La policía estaba en todas partes. En la ira que se ventiló hacia la policía, los gritos para abusos y represión previos, los debates y las discusiones entre la gente sobre las maneras de reaccionar más eficientes, los desafíos a los que vinieron solamente para tomar fotos.

Un ensayo de Christos Filippidis[11] describe el aparato de la de-politización del discurso de los medios de comunicación siguiendo los motines en Grecia después del asesinato de Aléxandros Grigoropoulos por un policía en 2008. Describe como, durante la revuelta, la ciudad era concebida como una jungla urbana y como la jungla, salvaje y primitiva, había sido asociada con la imposibilidad de la política y por lo tanto incomprensible, algo que debe ser reprimido, eliminado y desterrado. Fue muy parecido a lo que estaba pasando en Londres aquellos días y el miedo de que irracionalidad de la jungla urbana tomara control significaba que la gente se quedó en casa con miedo. Pero luego Filippidis pasa a refutar la base de estos presupuestos, empezando con la noción de la jungla como pre-política. En Hackney vi a unas cuantas personas obviamente de la clase media con la cámara en la mano, un “safari” a través de la selva para conseguir algunas buenas fotos de los “animales”. Pero la mayoría de los animales eran más inteligentes y robaban las cámaras que de otro modo los incriminarían o simplemente se aseguraban que los turistas del safari sabían cuando era la hora de irse. La segregación habitual de la zona, en la que los jóvenes negros son demasiado frecuentemente acosados por la policía y donde la violencia de pandillas ha resultado en demasiadas muertes, mientras los blancos internacionales pueden aprovecharse de las rentas bajas sin ser afectados de otra forma por estas condiciones, fue temporalmente suspendida. Todos vieron uno al otro. . Y de una manera u otra tenías que demonstrar de que lado estabas.

Yo no.

El hecho de que los amotinadores no tienen ningún programa es por lo tanto un hecho que debe ser interpretado: nos dice mucho sobre nuestro predicamento ideológico-político y sobre el tipo de la sociedad en la que vivimos, una sociedad que celebra el acto de elegir pero en la que la única alternativa al consenso democrático forzado es una reacción ciega

Žižek[12]

Una condición sofocante. Los motines me liberaron. Sé que habrá quienes lean esto que no estarán de acuerdo conmigo, y algunos que se pondrán furiosos. Furiosos que yo tenga algo positivo a decir para eventos que incluían la destrucción de las subsistencias de la gente y la muerte de cinco personas. Pero esta es la descripción de mi experiencia de aquellos días, mi declaración subjetiva, y no se puede que la declaración de una persona capture lo que ocurrió aquellos días. No hubo un grupo unificado que actuó y por lo tanto ningún grupo social que puede ser considerado responsable para cada acto cometido. Para decir que los manifestantes no tenían programa – de hecho llamarlos “manifestantes” como si fueran un grupo coherente es un defecto en si mismo – pero sin embargo el punto de Žižek sobre una “”reacción ciega”” como la única alternativa disponible al consenso democrático forzado describe bien la sensación libertador que tuve cuando salí: se trataba de una (re)acción que no hacía demandas ni pedía el diálogo con un sistema que no cambiaría en cualquier caso. Žižek habla de una sociedad que celebra el acto de elección, pero se puede añadir a eso, una sociedad que se maravilla de su apertura democrática, negando cualquier defecto, reprimiendo a quienes se atreven de criticar su marco o revelar su sufrimiento dentro de este sistema supuestamente razonable y racional. Uno puede libremente manifestar en este país, pero solamente en las zonas designadas, a la hora designada y de una manera ordenada. Porque de este modo, el tráfico se puede redirigir a fin de que no se incomode a nadie, la salud, la seguridad y el orden público se puedan mantener, el comercio se pueda continuar sin obstáculos y la sociedad pueda en general seguir así, ignorante y sin interferencias por manifestaciones y eventos. Los límites de la acción legítima están fuertemente vigilados. Y cuando se rompan, habrá moral histeria pública que resultará en castigos severos[13].

Oí una conversación en la calle entre un hombre y un sacerdote al lado de un coche en llamas que iba así: “”¿Usted piensa que cuando los esclavos se levantaron en Haití lo hicieron pacíficamente?”” Esto no quiere decir que la revuelta es la única cosa que puede cambiarlo todo, sino que a veces es la única cosa que marca una negación de comunicar en los términos impuestos a nosotros. Mientras la desigualdad es un hecho evidente e irrefutable, solamente en aumento, la gente sin embargo se niega de hacer cualquier conexión entre esto y la revuelta. En cambio, no faltan voces pidiendo mayores castigos, más seguridad; mi compañero de piso incluso sugirió que pongamos rejas en las ventanas del piso bajo. Me recordé de este texto escrito en los días justo después de los disturbios por un amigo recientemente mudado en Brasil:

¿Porqué lo que es clarísimo para la gente en el Norte global cuando se están hablando del Sur global parece tan difícil a tratar cuando ocurre en “casa”? Pregúntale a cualquier Inglés bien informado, su opinión sobre la violencia en Brasil y es probable que te hable de la desigual distribución de la riqueza, de la falta de oportunidades, o incluso de como el narcotráfico llega donde el estado nunca ha ido, de cuantos hombres jóvenes ven portar una arma como la única manera de ganar un sentido de valor y respeto, de como la policía empeora la situación al ser percibida como corrupta y llena de prejuicios y como el sistema político reproduce esta situación“.

Orangoquango, 2011[14]

Mientras tanto, volviendo a Londres, helicópteros y Chinuks se ciernen sobre la ciudad y los padres en el barrio de Hackney están recibiendo cartas y mensajes de texto desde el Consejo, instándolos a mantener el control de sus hijos. La policía ha recogido cada pieza de rodaje de las cámaras de CCTV tanto del Consejo como de las cámaras de seguridad privadas, y está comparándolo con material de los medios de comunicación y del YouTube. Están siguiendo hacia atrás los pasos de cada quien fue implicado en esos días, ubicándolos en el momento en el que no llevaban mascarillas para identificarlos. Miles de personas han sido detenidas. Las condenas han sido estrictas como nunca antes[15]. El espacio para debate está cerrado firmemente. Igual que los miles que salieron en las calles, sean detenidos o no, yo digo “nunca estuve allá”, “no vi nada” y ustedes nunca sabrán mi nombre.
[1] Darcus Howe, hablando sobre los motines de Londres a la feria de libros anarcista de 22 Octubre 2011

[2] Slavoy Zizek http://www.lrb.co.uk/2011/08/19/slavoj-zizek/shoplifters-of-the-world-unite

[3] Por ejemplo: Mohammed Abbas and Kate Holton http://uk.reuters.com/article/2011/08/09/uk-britain-riot-contrast-idUKTRE7785XQ20110809

[4] George Ciccariello-Maher http://www.counterpunch.org/2011/08/12/planet-of-slums-age-of-riots/

[5] Por ejemplo: http://www.guardian.co.uk/uk/video/2011/sep/05/why-i-rioted-video

[6] Por ejemplo: http://www.guardian.co.uk/uk/video/2011/sep/05/why-i-rioted-video

[7] [7] George Ciccariello-Maher http://www.counterpunch.org/2011/08/12/planet-of-slums-age-of-riots/

[8] Este fue el discurso en los medios. David Cameron dijo: “Esto es criminalidad, simple y puro, y lo tenemos que confrontar y vencer.” http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/crime/8691034/London-riots-Prime-Ministers-statement-in-full.html. “Estos motines no son por los recortes: se enfocaron a las tiendas y no al Parlamento. Y no fueron por la pobreza: esto insulta a millones de personas quienes, a pesar de las adversidades, nunca pensarían dañar a otros de esa manera.” David Cameron http://www.guardian.co.uk/uk/2011/aug/15/david-cameron-riots-broken-society. La historia común story that was relatada en aquellos dias fue que una pequeña protesta para la muerte de Mark Duggan fue secuestrada por saqueadores y matones cuando se aprovecharon de la situación. http://uk.tv.ibtimes.com/london-riots-are-opportunistic-not-political-journalist/1561.html

http://www.abc.net.au/lateline/content/2011/s3291677.htm

[9] Zygmundt Bauman http://www.social-europe.eu/2011/08/the-london-riots-on-consumerism-coming-home-to-roost/

[10] http://www.guardian.co.uk/society/video/2011/jul/31/haringey-youth-club-closures-video

[11] Filippidis, C. (2011) The polis-jungle, magical densities and the survival guide of the enemy within. In Dalakoglou, D. and Vradis, A. (Ed.) Revolt and Crisis in Greece. Athens and Baltimore: AK press

[12] Slavoy Zizek http://www.lrb.co.uk/2011/08/19/slavoj-zizek/shoplifters-of-the-world-unite

[13] Por ejemplo: http://www.dailymail.co.uk/news/article-2024605/UK-riots-Daniel-Sartain-Clarkes-family-evicted-Wandsworth-Council.html

http://www.guardian.co.uk/uk/2011/aug/12/london-riots-wandsworth-council-eviction

http://www.independent.co.uk/news/uk/crime/facebook-rioters-who-incited-disorder-have-appeals-rejected-2372578.html

http://www.guardian.co.uk/uk/2011/oct/18/riots-lengthy-sentences-upheld-appeal-court?newsfeed=true

[14] Orangoquango http://orangoquango.wordpress.com/2011/08/10/the-other-side-of-%E2%80%98we%E2%80%99re-all-in-it-together%E2%80%99/

[15]http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2011/oct/18/editorial-sentencing-rioters-alarming-benchmark

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