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May 10, 2015
May 10, 2015

Búsqueda y salvamento en el Mediterráneo… o sea la militarización de la migración

Author: Anna Papoutsi Translator: Anna Giralt Gris
Categories: Borders, Dialogues
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Búsqueda y salvamento en el Mediterráneo… o sea la militarización de la migración

Ilustraciñon por Rainer Hachfeld, 2011

Entrevista con Apostolis Fotiadis, periodista freelance and autor del libro “Traficantes de Fronteras”, @Balkanizator

Más de 1,200 inmigrantes han muerto en el Mediterráneo en tan sólo una semana. Esto eleva el número de muertes registradas desde principios de 2015 a 1,750. En otras palabras, en cuatro meses, el número de muertes suma ya casi la mitad del total de las registradas oficialmente durante 2014. Un año que ya tuvo unos números muy elevados de por sí. ¿Cómo explicas este crecimiento exponencial?

Hablando en términos estadísticos, esto se puede explicar por los acontecimientos del último año, o menos, de los últimos 9 meses, particularmente desde que Italia y la UE acordaron reemplazar una operación (Mare Nostrum), que tenía como objetivo el rescate en la región Mediterránea, por otra operación que tiene como única prioridad el control de las fronteras exteriores. La ausencia de los operativos que antes salvaban vidas ha sido la principal razón de este incremento estadístico. En general, esto se explica como una dinámica general en la que la UE y las instituciones Europeas intentan frenar las operaciones de búsqueda y salvamento con el argumento que estas funciones generan un efecto llamada de los flujos migratorios a Europa.

En tu libro analizas este giro de las políticas migratorias, de la búsqueda y el salvamento hacia la doctrina de la seguridad. Con el último naufragio mortal en las costas de Libia, este cambio se ha reflejado claramente en la declaración conjunta hecha en la cumbre extraordinaria de la UE sobre inmigración. ¿Puedes resumir el plan de acción publicado en este contexto?

La imagen de esta última cumbre no es nueva, recordemos el gran naufragio en el sur de Lampedusa en octubre de 2013. Los líderes europeos abordaron la tragedia con el mismo discurso humanitario, pero en realidad, lo que hicieron fue promover una política que podría describirse como doctrina de la seguridad y cuyo resultado es la militarización de la región. La reciente cumbre tuvo características similares. Si bien inicialmente, y durante el tiempo previo a la cumbre, los líderes de la UE hablaron de las tragedias humanas y de las responsabilidades de la UE, en los 10 puntos del Plan de Acción que resultaron de la Cumbre, publicado por la Comisión Europea, se puede observar que no se adoptaron ni operaciones de rescate ni ninguna otra medida como la apertura de los pasos legales a Europa para aquellos que quieren llegar y pedir protección. Por el contrario, uno puede observar que las medidas que empujan hacia la dirección opuesta se introducen regularmente. Es impresionante, por ejemplo, que la palabra rescate no aparezca en ninguna parte del texto de la Comisión, tal como se publicó tras la cumbre, mientras que varias medidas relacionadas con la doctrina de la externalización, es decir, la tendencia a empujar los flujos migratorios fuera de los límites de responsabilidad de la UE – proyecto estrella de las fuerzas conservadoras en este momento- son fuertemente presentes en el plan de acción.

Como acabas de describir, está claro que el objetivo de la UE es externalizar su control fronterizo. Indiscutiblemente, en la práctica esto ya está sucediendo. Esencialmente a través de acuerdos bilaterales, a cambio de fondos u otros incentivos y por lo general bajo la apariencia de educación y transferencia de tecnología, nuestros países vecinos ya ejercen el control de fronteras, en nombre de Europa, haciendo efectivamente el ‘trabajo sucio’. ¿Cuál es la razón de ser de la externalización de fronteras y cuáles son los riesgos que implica?

La lógica de la externalización existe también a un nivel intra-europeo, o sea, entre los estados miembros, y se manifiesta principalmente a través de la filosofía del Reglamento de Dublín – no tanto el propio Reglamento. Es un reglamento que quisiera, idealmente, externalizar la responsabilidad de la gestión de las solicitudes de asilo al país de entrada, en este caso los países del sur. En un segundo nivel, la externalización existe entre la UE y terceros países. Esta es una palabra que a menudo se ha vuelto muy apropiada durante los últimos 15 años, así que ya existe el precedente histórico. Actualmente se ha vuelto relevante de nuevo porque, en las mentes de aquellos que hacen las políticas -conservadoras- de las fronteras exteriores y la migración, se produce gradualmente algo muy concreto: toda la infraestructura de la política europea de inmigración, que se ha basado en el Pacto Europeo de Inmigración y Asilo a partir de 2008, es prácticamente incapaz de seguir los acontecimientos que están sucediendo. Ese pacto creó una infraestructura que gestionaba los flujos mixtos y devolvía parte de la población fuera de la UE, dejando  en el interior sólo una pequeña proporción de los que tienen derecho a protección para ser gestionada. Pero las condiciones han cambiado desde 2008, cuando no existía la primavera árabe, no había crisis en Oriente Medio, ni la guerra en Siria. El sistema ahora se enfrenta, mayoritariamente, a flujos de refugiados. Por lo tanto, la lógica de la externalización, tal como se incorporó en el Pacto, no funciona de manera muy eficiente hacia una dirección conservadora. Y por eso la agenda conservadora de la UE ha empezado de nuevo a buscar un nuevo paradigma que restringirá sustancialmente toda esta realidad fuera de la UE con el fin de convertirla en manejable de nuevo. Esta es la contradicción fundamental del periodo en el que la doctrina de la externalización está emergiendo.

Has investigado ampliamente la operación ‘Mare Nostrum’ y su lado oscuro. ¿Cómo estas operaciones contribuyen a la militarización del control de las fronteras? ¿Qué nos puedes decir acerca de los objetivos de este tipo operaciones paralelos al rescate, sus lados ocultos y la cooperación del personal civil y militar que estas operaciones suelen provocar?

El efecto positivo de ‘Mare Nostrum’ fue que, literalmente, catapultó el número de personas rescatadas en aguas internacionales. La desventaja que identifiqué durante mi investigación es que al mismo tiempo se crea un marco en el que la distinción de responsabilidades entre el ámbito político y el ámbito militar se lleva a tal punto que lo militar se difumina dentro de la política. Hubo, concretamente, una militarización pasiva, a pesar que los objetivos pueden haber sido positivos en este caso. Todas estas descripciones de personal civil ofreciendo servicios en los buques militares van sustancialmente en esta dirección, tratando de explicar esta tendencia. El resultado de esta tendencia, creo yo, es que hoy en día el debate sobre las medidas que se tomarán para la seguridad y el control de la región, se lleva a cabo básicamente por fuentes de base militar; esto significa que los militares están hablando de la gestión de la migración, pero no es un asunto militar, no estamos en guerra. También es evidente, por la jerga que generan las personas que tienen ese tipo de mentalidad, un punto de vista y una filosofía militar sobre el tema, igual que por el hecho que los medios propuestos, sin ningún tipo de crítica, sean puramente militares. Por ejemplo, durante la semana pasada, Alemania, a través de un nebuloso marco de mando, decidió y comprometió dos buques militares para ayudar en las operaciones de rescate que se producen de manera informal a partir de la última tragedia de Lampedusa, porque hay una necesidad de una gestión política. Esto significa que, en este momento, Europa implementa la política sobre el tema de la migración con medios puramente militares. Esto ocurrió porque, en mi opinión, las operaciones que reúnen estas dos características, como la ‘Mare Nostrum’, han allanado el camino para llegar allí. Esto es esencialmente una militarización pasiva.

¿Qué es exactamente lo que queremos decir con la militarización de la política europea de inmigración?

Por militarización entendemos muchas cosas. Lo que hemos estado hablando hasta ahora es  la militarización en la definición de políticas y en su implementación. Hay otro nivel de militarización que se refiere a la relación de la industria militar con los centros de elaboración de políticas.
Lo que nos lleva a la relación entre la industria de las fronteras y la Comisión Europea. Siguiendo el rastro del dinero, en tu libro terminas repetidamente en la Comisión Europea. ¿Cómo se produjo la expansión de esta industria? ¿Quién decide sobre el I+D europeo? ¿Cuál fue el papel de la ex comisaria Cecilia Malmström (actualmente Comisario de Comercio) en la intensificación de la militarización de la migración?

¿Cuáles son los lobbies, las empresas, los empresarios y los países que están empujando hacia la militarización de la migración? Quién se enriquece con la industria de la seguridad?.

Las relaciones entre la industria militar y los centros de elaboración de políticas europeas son otro nivel del mismo proceso y son quizás el fundamento sobre el que se está construyendo la imagen que vemos en el Mediterráneo. Es una relación que se crea con el tiempo, hace una década, es una relación de discurso y colusión entre, por un lado, los intereses financieros consolidados y sus representantes, y, por otro, los líderes europeos que implementan las políticas en un espacio que está muy lejos del control regular de las sociedades europeas. Este es un problema descrito por el término ‘déficit democrático’ utilizado por muchos cuando se habla de la UE. Los ganadores en este proceso son dos: los políticos y la industria. Los políticos promueven sus carreras esencialmente poniéndose del lado de los intereses económicos creados, co-modelando así la realidad. Esta relación se ve claramente en la forma como se organiza, por ejemplo, el marco de la CE para la investigación y la innovación en materia de seguridad. Según una investigación realizada por la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo (LIBE), las interconexiones entre la industria y la política se promueven y fomentan, y todas las voces críticas que podrían contraargumentar no han sido invitadas y no han recibido ningún espacio en este proceso.

Se trata de una investigación llevada a cabo por académicos y publicada el año pasado por esta comisión del Parlamento Europeo, que concluye de la siguiente manera: “la investigación en seguridad pone la investigación al servicio de la industria y no de la sociedad“. Esto se hace aún más evidente si nos fijamos en el apoyo del que goza la industria porque muchos políticos creen que, de esta manera, van a crear puestos de trabajo y crecimiento en muchos sectores de la economía. Sin embargo, la cuestión de la protección de las libertades y garantías fundamentales democráticas se reduce a un asunto abordado en charlas sobre temas económicos y por lo general se trata como un obstáculo para el desarrollo del mercado y la mejora del producto. En esencia, se describe una relación en la que, cada vez que un tema de garantías democráticas y de libertades políticas surge en la conversación, es visto como un problema que debe ser abordado.

Has investigado el papel de Frontex, la agencia europea encargada de la seguridad fronteriza, y no se espera apartarse del acervo comunitario. ¿Cómo es posible que Frontex evite ser controlada y puesta bajo escrutinio, cuando juega un papel de coordinación tan importante entre los estados miembros?

El problema de Frontex es que es un mecanismo complejo. Muchos lo confunden con una policía de fronteras europeas, cuando en realidad es una agencia que analiza datos y subministra información a los centros donde se toman las decisiones políticas. Es más bien una agencia de inteligencia, activa también sobre el terreno. Está eximida de cualquier responsabilidad -como muy bien describe la investigación del defensor del pueblo Europeo- porque se mueve en un limbo legal. Frontex es considerada una institución que asesora a los estados miembros sobre la forma de actuar sobre el terreno pero no acepta responsabilidades, ni por los abusos contra los derechos humanos ni por las desastrosas acciones que se producen constantemente sobre el terreno. Hay muchos casos en los que esta institución en particular parece estar expuesta en relación con estas cuestiones, pero, por desgracia, el apoyo político de la CE y de las instituciones europeas en general, así como el apoyo de los intereses asentados de la industria militar es tan fuerte, que nadie se molesta en mirar ese vacío legal y buscar responsabilidades al respecto.

En este contexto, ¿cuáles son las posibilidades y opciones para un país tan pequeño como Grecia y el gobierno de coalición de SYRIZA-ANEL? En el caso de Italia, como explicas en tu libro, la operación ‘Mare Nostrum’ demostró que un gran Estado miembro puede hacer política si invierte capital político y recursos financieros. Incluso en cuestiones normalmente reguladas a nivel Europeo puede llegar a invertir el equilibrio de fuerzas.

En el caso griego, en un período en el cual el nuevo gobierno está tratando de cambiar los términos bajo los cuales se aplica la política migratoria, está claro que estamos hablando de una capacidad bastante limitada tanto de influir en las políticas a nivel central como de aplicar un modelo radicalmente diferente de la gestión de la migración. Por un lado, el gobierno griego está en gran medida ante el esfuerzo por promover el lado humanitario contra el de la seguridad. Y éste es un equilibrio que no va a cambiar. Obviamente, es importante que exista un punto de referencia a partir del cual cualquier contrapropuesta se pueda construir. Sin embargo, hay que entender las limitaciones en relación con el potencial de este gobierno para influir en la escena política central, ofreciendo un modelo de gestión alternativa exitosa. Es muy difícil saber cómo este esfuerzo se desarrollará a nivel local ahora porque este año hay una explosión de los flujos de refugiados y no hay suficiente infraestructura que funcione. Administrativamente y burocráticamente, el cambio de modelo y su coordinación con los centros europeos y los nuevos fondos europeos es un proceso largo y algo que va a retrasar el proceso. La falta de cooperación entre las autoridades del país es otro tema que debe ser abordado, y, por supuesto, la organización de un nuevo ministerio y la nueva infraestructura política, es aún otro de los retos por superar. Por lo tanto, en términos generales, es muy difícil tener resultados tangibles y utilizaros para provocar la planificación central, mostrando que existen alternativas. Sin embargo, como mejor vaya y más éxito tenga, entonces más importante será para el debate general que se lleva a cabo en Europa. Sin embargo, las cosas no son fáciles y no se puede ser muy optimista en este sentido.

En octubre de 2013, después del naufragio en Lampedusa, el Parlamento Europeo votó a favor de la aplicación de EUROSUR como herramienta de rescate definitiva. Como muestras en tu libro, EUROSUR no tiene nada que ver con la búsqueda y salvamento; al contrario, es un costoso panóptico centralizado enfocado a la vigilancia de fronteras y su patrullaje que silenciosamente se está planificando desde el año 2006. ¿Cuál es el papel de EUROSUR en el desarrollo y uso de aviones no tripulados y en la militarización de la migración?

EUROSUR es una herramienta, un mecanismo para recoger datos de la frontera exterior Europea y procesarla a nivel local antes de que esté disponible para el administrador central, que es Frontex en Varsovia, y para los otros estados miembros. El objetivo es crear una imagen en vivo para monitorear la cuenca del Mediterráneo, y más allá, casi en tiempo real. Sin embargo, como sistema, está todavía poco desarrollado en relación con esta meta. Las políticas alrededor de EUROSUR y las formas en que este proyecto ha servido de justificación para la Comisión para desarrollar programas de adquisición de aviones no tripulados para los países del Sur de Europa, o promover otros sistemas de vigilancia y profundizar sus relaciones con la industria militar, etc., es un tema mucho más interesante en términos políticos. Digo esto porque esta herramienta puede ser presentada por un político como quiera, pero es sólo un sistema que se va a poder usar por los intereses que cada cual considere. Nadie condena la innovación tecnológica en sí, el objetivo no es demonizarla. La cuestión es en qué marco normativo y con qué objetivos políticos se desarrollan estos sistemas, y aquí, está claro que la CE ha tomado la decisión de adoptar esencialmente la agenda de la militarización, tal cual ha sido contemplada por la industria, y EUROSUR es un objetivo clave dentro de ese proceso. Cecilia Malmström, la entonces comisaria de Asuntos de Interior e Inmigración, lo había presentado como un sistema -hay muchos artículos publicados recientemente en el sitio web de Frontex- que ayudaría a la búsqueda y al rescate, que incluso puede ser en parte cierto, pero toda la realidad detrás de EUROSUR dice que ha sido un argumento clave para la CE para promover rápidamente y financiar generosamente toda la doctrina de la seguridad y la militarización de la política de migración y fronteras exteriores.

Cuéntanos un poco acerca de tu libro y tu investigación: ¿fue complicado el acceso a la información?

Las dos cuestiones principales en relación con este trabajo es que una gran parte de estos acontecimientos y la información está dispersa dentro de los productos de la burocracia europea, que es un verdadero laberinto en el que, muy a menudo, deliberadamente o no, muchas cosas desaparecen; por lo tanto, la búsqueda es muy tediosa y es un ejercicio de resistencia mental. La segunda cuestión es el acceso y la cooperación con las personas que están cerca o dentro de los centros de información. Normalmente se dice que cuando no se te da la información es que estás en el buen camino y que cuando se te impide activamente tenerla, es que estás sobre una pista aún mejor. En el curso de esta investigación, el punto más difícil fue un lugar entre estos dos. Por desgracia, los representantes de las ideas políticas, que se espera que sean aliados en este proceso, no fueron aliados, ya sea a causa de la indiferencia o de la falta de comprensión de la materia, o, a veces porque el pensamiento político es mucho más complicado que el enfoque periodístico, que se limita a la revelación de la información. En términos generales, fue engorroso. Muchas veces, fue sorprendente ver como gente que se espera que sean interlocutores cualitativamente peores, debido a desacuerdos y disputas, demostraron ser mejores durante esta investigación que otros que se espera que sean tus aliados.

¿Quieres añadir alguna cosa más?

Los próximos días serán cruciales para ver la nueva estrategia en materia de migración articulada por el Comisario Europeo de Migración, Asuntos Internos y Ciudadanía, Dimitris Avramopoulos, que marcará la dirección que tomará en esta materia la Comisión Juncker. En términos generales, es un gran juego político, donde los centros promueven la doctrina de la externalización para sentar un precedente en Europa y así cerrar aún más sus fronteras. Es muy importante investigarlo y denunciarlo porque si sucede, el próximo paso de todo este complejo de intereses financieros creados, y descritos anteriormente, será una mayor militarización. Es un período crucial, a pesar de que sólo veamos la parte humanitaria y los cadáveres en el Mediterráneo, entre bastidores, en Bruselas, y a puerta cerrada en las capitales, se está hablando mucho del rumbo que va a tomar todo esto. Cuanto más hagamos para exponerlo mejor.

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Sobre el libro: La política migratoria oficial europea se interpreta cada vez más como una cuestión de seguridad y se entrelaza con la rápida militarización de las fronteras exteriores de la UE. Es una doctrina ya asimilada por los tecnócratas europeos y su aplicación práctica se moldea con los intereses atribuidos al complejo industrial de productos y servicios de seguridad. De esta manera el I+D de la Unión Europea se adapta a las necesidades de la industria de seguridad: programas grandiosos y costosos de vigilancia que controlan los movimientos, desde y hacia, las fronteras Europeas. Haciendo caso omiso a la separación institucional, y de poderes, a nivel nacional y europeo. La falta de control político y democrático de la élite post-democrática es ciertamente preocupante. Lo que es chocante, sin embargo, es la falta de conocimiento de los ciudadanos europeos de lo que ocurre en los confines de sus sociedades, en las fronteras de Europa. Por esta razón, este libro es una invitación a todos los europeos a informarse y así participar en la discusión.

 

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Búsqueda y salvamento en el Mediterráneo… o sea la militarización de la migración by Anna Papoutsi is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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2 Comments

  1. Paco Zugasti 2015/07/30 at 11:29

    ¿Hay versión española del libro “Traficantes de Frnteras?¿dónde puede encontrarse?

  2. x-pressed.org 2015/07/30 at 16:19

    Hola, de momento no existe ni la versión española ni siquiera la inglesa, pero el autor lo está mirando. En cuanto se sepa algo, te lo comentamos por aquí. Un saludo!

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