Mientras nadie debería preocuparse demasiado por el derrocado Yanukovich, hay muchos asuntos que se tendrían que afrontar de forma crítica. Barrerlos debajo de la alfombra y celebrar la victoria del pueblo contra una marioneta corrupta de la oligarquía corrupta es muy débil, a nivel teórico, y, a nivel político, conservador. [...]