Tuesday 07th April 2020
x-pressed | an open journal
February 8, 2013
February 8, 2013

Brutalidad policial creciendo en Grecia: La cara oculta de la crisis

Author: Fragkiska Megaloudi Translator: Anna Papoutsi
Source: Huffington Post  Categories: Antifascism, On the crisis
This article is also available in: enfrel
Brutalidad policial creciendo en Grecia: La cara oculta de la crisis

Mientras los titulares de la prensa internacional muestran imágenes sorprendentes de griegos luchando para conseguir bolsas de verduras gratis, se hace evidente que la crisis en el país ha sobrepasado ya a los grupos vulnerables de la población y está tocando ya la –hasta ahora floreciente– clase media.

Casi todas las familias se han visto afectadas por la crisis y todo el mundo tiene una historia que contar acerca de un familiar o un amigo que ha perdido su trabajo y está luchando para sobrevivir. El PIB griego se ha reducido de 6,5% en 2012 y la economía de Grecia se contraerá aún más en 2013, bajo el peso de la próxima serie de medidas de austeridad exigidas por los acreedores internacionales.

Y aunque mucho se ha dicho sobre los cálculos económicos, sobre el destino de la democracia griega reina el silencio. Con los griegos sufriendo bajo unas medidas de austeridad sin fin y el país paralizado por las huelgas nacionales, las acusaciones de tortura y malos tratos a manos de la policía griega se están multiplicando.

Recientemente, la policía griega se vio implicada en la tortura de cuatro asaltabancos que fueron detenidos a principios de febrero en el norte del país. Según sus familias, los jóvenes, de edad entre 20 y 24 años y supuestos miembros de un grupo terrorista local, fueron severamente golpeados durante su detención. Mientras las fotos de los detenidos publicadas por los medios muestran contusiones, la policía emitió fotografías de los cuatro, manipuladas digitalmente en un esfuerzo de borrar las contusiones y incisiones, provocando una protesta pública.

El ministro griego de Protección Ciudadana, Nikos Dendias, defendió a la policía griega, diciendo que el uso de Photoshop era necesario para que los detenidos fueran reconocibles.

Ésta no es la primera vez que las denuncias de tortura a manos de las fuerzas de la policía griega salgan en los titulares. El octubre pasado quince manifestantes antifascistas fueron detenidos en Atenas durante enfrentamientos con simpatizantes del partido fascista Aurora Dorada. Las víctimas afirmaron al periódico británico Guardian que fueron torturados durante su detención en la Dirección General de la Policía: los policías les golpearon y les escupieron, les quemaron los brazos con un encendedor de cigarrillos y los mantuvieron despiertos toda la noche con antorchas y láseres. El informe de Guardian hizo que el Ministro griego, Nikos Dendias, acusara al periódico británico de propagación de mentiras y amenazara con acciones legales. Sin embargo, el examen forense profesional de los quince manifestantes demostró que las torturas habían tenido lugar. Cuando, al día siguiente, dos periodistas griegos comentaron sobre el informe de Guardian en el canal de televisión nacional, fueron despedidos.

Mientras la crisis de la sociedad profundiza en Grecia, la brutalidad policial está en aumento. Desde el principio, los ciudadanos griegos se han opuesto a las medidas de austeridad con las huelgas generales, manifestaciones y ocupaciones de plazas. La respuesta fue un despliegue de excesiva fuerza policial, gases lacrimógenos, heridas y detenciones injustificadas de manifestantes.

Durante las manifestaciones contra las medidas de austeridad el mayo de 2011 en Atenas, Yannis Kafkas, psicólogo y estudiante de fotografía, sufrió una herida casi mortal en la cabeza cuando un policía lo golpeó con el extintor de fuego que los policías antidisturbios llevan con ellos. Pasó 20 días en cuidados intensivos y tuvo que someterse a una cirugía urgente en la cabeza.

El periodista Kipraios Manolis, mientras cubría las manifestaciones del junio de 2011, sufrió la pérdida permanente de la audición después de que un miembro de la policía antidisturbios disparase una granada de aturdimiento contra él.

El febrero de 2012, más de cien mil personas se reunieron frente al parlamento, tras el suicidio público de un jubilado de 77 años. La manifestación terminó en enfrentamientos con la policía antidisturbios en medio de nubes de gas lacrimógeno y fuego. El fotoperiodista Marios Lolos recibió golpes graves en la cabeza por los policías y tuvo que someterse a cirugías por lesiones en la cabeza. El día anterior, la periodista Rena Maniou también fue golpeada brutalmente por las fuerzas de seguridad mientras Dimitris Trimis, el jefe de la asociación griega de periodistas ESIEA, se rompió el brazo después de ser empujado violentamente y golpeado por la policía antidisturbios.

En otros casos, los manifestantes fueron utilizados por la policía antidisturbios como escudos humanos: una fotografía circulando en Internet muestra un manifestante con las manos esposadas por delante de los policías mientras la gente les tiraba piedras durante las protestas por la visita en Atenas de la canciller alemana, Angela Merkel, en octubre.

De todos estos casos, ni uno sólo ha sido procesado.

La brutalidad policial tiene una larga historia en Grecia, e incluso el asesinato de adolescentes por las fuerzas policiales no es sin precedentes. En 1976, dos años después de la caída de la junta militar que gobernó el país desde 1967 hasta 1974, Sideris Isidoropoulos, un adolescente de 16 años y activista, fue asesinado por las fuerzas policiales, mientras colocaba carteles de campaña en un edificio público. En noviembre de 1980, la policía antidisturbios golpeó hasta la muerte a la manifestante de 20 años, Stamatina Kanelopoulou, durante una manifestación para conmemorar la revuelta de 1973 contra la junta militar. Cinco años más tarde, en 1985, Michalis Kaltezas de 15 años, recibió un disparo en la cabeza por un policía durante enfrentamientos tras manifestaciones en Atenas. El oficial de policía fue absuelto de los cargos. En diciembre de 2008, un policía mató a tiros a Alexis Grigoropoulos de 15 años. Según el testigo el oficial de policía apuntó al joven y le disparó en el pecho. El asesinato del joven de 15 años hizo que estallaran disturbios en todo el país. A diferencia de otros casos que no fueron castigados, el oficial de policía fue declarado culpable de homicidio por el asesinato del adolescente.

Sin embargo, lo que hace la situación de Grecia aún más alarmante es el hecho que la mayoría de los casos de excesiva brutalidad policial y del estado no se denuncian. Con la mayoría de los medios de comunicación griegos controlados por familias de la oligarquía del país, que además controlan el sector financiero y tienen vínculos fuertes con los políticos locales, los periodistas prefieren guardar silencio en aras de aferrarse a sus cheques de pago.

Recientemente, un periodista que trabaja para la revista de periodismo de investigación, Unfollow, fue amenazado con muerte por un hombre que se identificó como el magnate del petróleo Dimitris Melissanidis, justo después de haber publicado un artículo sobre un escándalo de contrabando de petróleo en el que se implica la empresa de Melissanidis, Aegean Oil. Las amenazas de muerte contra el periodista, recibieron muy poca cobertura en los medios de comunicación locales.

Mientras Grecia se hunde aún más en el caos en medio de crecientes tensiones sociales y políticas, la democracia está en peligro en la tierra donde éste concepto nació.

Las élites políticas y económicas europeas no entienden que la democracia y la justicia social, los valores sobre los que se construyó el concepto de la Unión Europea, están siendo socavados por la imposición unilateral de graves recortes sociales y recortes de salarios que empobrecen a las naciones y dan lugar al extremismo y el caos. El gobierno de coalición griego falla a su propio pueblo y no es capaz de asegurar justicia y derechos básicos de sus ciudadanos.

¿Qué opciones significativas existen para el pueblo? Ésta parece ser la pregunta a la que ya nadie puede responder en Grecia.

This article is also available in:

Translate this in your language

Like this Article? Share it!

Leave A Response