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July 10, 2014
July 10, 2014

Criminalización de la Inmigración en Grecia – parte II

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Criminalización de la Inmigración en Grecia – parte II

leer la primera parte del artículo aquí

Cárceles sin ley
En Grecia, según el Ministerio de Orden Público y Protección Ciudadana existen 6 centros de detención oficiales, pero múltiples testimonios, investigaciones e informes denuncian detenciones prolongadas en comisarías de policía y puestos fronterizos, sitios no preparados para retener a nadie, elevando así el número a 25, hasta la fecha.

Según datos de la policía, en febrero de 2014 había 6.500 inmigrantes y demandantes de asilo detenidos en los 6 “centros oficiales” (Amygdaleza, Corinto, Komitini, Xanthi, Drama y Filakio) y unos 300 en comisarías de policía repartidos por todo el país.

Oficialmente los llaman “instalaciones previas a la expulsión”, pero la mayoría de los detenidos nunca son expulsados, es más, muchos de ellos después de pasar por este infierno consiguen asilo político. Entonces, ¿por qué se les retiene? La respuesta no es simple, pero creo que se puede resumir en una palabra: negocio.

El país Heleno ha sido denunciado sistemáticamente por violar tratados en materia de Derechos Humanos, convenciones referentes a los derechos de los demandantes de asilo, y sobre todo, por el trato degradante recibido por los inmigrantes y demandantes de asilo durante las detenciones. Organismos como el CPT (Comité Europeo de Prevención de la Tortura),y más recientemente, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, califican las condiciones de infrahumanas y denuncian las repetidas vejaciones y torturas. En este informe del GCR (Greek Council for Refugees) encontraréis un muy buen resumen de todos los informes y las denuncias hechas hasta la fecha y en las referencias del global detention project también.

Estas cárceles operan en un marco legal cambiante dónde parece que la única función sea criminalizar y hacer sufrir cada vez más a la población inmigrante. Los artículos legales que se van incluyendo y modificando cada vez son más xenófobos, excluyentes, racistas y dañinos.

En Grecia se detiene sistemáticamente a los inmigrantes y demandantes de asilo por no tener la documentación en regla, pero también se les puede detener si se considera que son un peligro para la salud pública. El tiempo máximo que un inmigrante o demandante de asilo puede estar detenido es de hasta 18 meses, una excepción de la directiva de retorno de la UE que Grecia ha transformado en regla. Pero la última medida adoptada hace que este tiempo pueda ser indefinido. En Febrero de 2014 se cumplía el máximo legal de 18 meses de detención de los primeros arrestados de la operación “Xenios Zeus” y el gobierno se sacó de la manga una nueva medida “legal”: se podía detener de manera indefinida a los que no colaboraran con la ley, aumentando así la tortura que supone estar detenido en condiciones infrahumanas sin saber hasta cuándo.

Condiciones infrahumanas

Rebecca Harms, presidenta de los Verdes en el Parlamento Europeo, en una reciente visita a Grecia, en noviembre 2013, denunció esta barbarie: “Es inaceptable, la gente en los campos de detención sufre hambre, no tienen suficiente para comer, lo he comprobado yo misma. No tienen atención médica ni relación con el exterior. Es algo que la Unión Europea no puede tolerar”.

El informe más reciente sobre las condiciones en los centros, abril 2014, ha sido publicado por Médicos Sin Fronteras (MSF) Grecia, junto con un contundente vídeo:

Las violaciones de los Derechos Humanos más comunes practicadas en Grecia son estas:

  • Detenciones sin ningún tipo de juicio.
  • Procedimientos irregulares, sin traducciones, sin abogados, sin información sobre la duración de la detención ni de los procedimientos de asilo.
  • Torturas, vejaciones, y abusos sexuales por parte de los agentes de la policía.
  • Celdas sin las condiciones mínimas sanitarias, sin acceso a luz solar, sin ventilación y sobresaturadas.
  • Condiciones insalubres en los centros.
  • Acceso nulo o muy restringido al patio.
  • Acceso muy restringido a los baños, total ausencia de productos de higiene y agua caliente.
  •  Comida de calidad deplorable y muy poca cantidad.
  • Incomunicación con el exterior.

Estas denuncias mayoritariamente están referidas a los “centros de detención” que supuestamente están “preparados” para albergar a los migrantes y refugiados. Pero las detenciones prolongadas también se producen en las comisarías de policía, así nos los cuenta Bahman, un refugiado Iraní que después de estar detenido dos veces y pasarse 3 meses sin ver la luz del sol en el sótano de la comisaría del barrio de Kolonós en Atenas, consiguió asilo político. Bahman nos relata cómo se trata a los demandantes de asilo: “Hacía mucho calor, estábamos en una celda subterránea. No era un campo, son celdas dentro de las comisarías de policía y la mayoría están en los sótanos. En invierno, con tanta humedad hace mucho frío y en verano hace un calor asfixiante, la falta de ventilación hace que el aire sea irrespirable. Son lugares sin acceso al aire libre, no hay ningún tipo de patio. Sólo te permiten ir al baño dos veces al día durante 2 horas. De las 10h a las 12h y de las 16h a las 18h. Éramos unos 20 o 25 de diferentes sitios: Irán, Afganistán, Pakistán, Bangladesh, Siria…”. Pero para Bahman lo peor no fueron las condiciones de su detención sino el hecho de no saber hasta cuándo iba a tener que estar detenido en esas condiciones:

Bahman, refugiado Iraní

“Lo peor de todo es que no sabes qué es lo que van a hacer contigo. La policía nunca te da ninguna información, no te dicen si vas a estar 3 meses o 1 año, o si te van a deportar. Te vas a dormir por la noche y cuando te levantas por la mañana alguien ha desaparecido. La policía se los lleva, les deportan.”

Después de vivir este infierno Bahman consiguió asilo político,aun así, con ese papel en la mano y el abandono oficial de la “clase criminal”, su futuro es muy incierto, el sistema Griego no proporciona un itinerario claro ni una red de soporte para empezar una nueva vida como refugiado.

Bahman, refugiado Iraní

“Es terrible, al final, con papeles o sin ellos sigues siendo un cero a la izquierda. ¿Por qué crimen te encarcelan durante 18 meses? ¿Por dejar un país lleno de dificultades o por escapar de la muerte? Aquí te encierran por estos crímenes, pero está claro que eso no son crímenes.”

Malos tratos, torturas y muertes

Mohammad es menor de edad, a pesar de tener 16 años estuvo detenido durante 18 meses en un centro de menores en terribles condiciones para después conseguir el asilo político, este es su testimonio:

“He visto mucho sufrimiento, vi como una persona se cortaba su propio cuello con un cuchillo y nadie le socorría. La policía decía: ‘déjalo morir’”.

Mohammad también relata cómo la policía les hacía levantar por la noche, les ponía en fila fuera de las celdas y les golpeaba con las porras. Las palizas y las torturas, físicas y psicológicas, son prácticas institucionalizadas y se aplican a través de diferentes métodos, Abbas, un demandante de asilo procedente de Afganistán también nos cuenta su experiencia:

Abbas

“La situación fue muy dura. Después de pasar dos meses en la comisaría de policía de Glyfada, me llevaron a Aspropirgos, y durante los 6 meses que estuve allí no vi el sol. Después de estos 6 meses me cambiaron de centro y me llevaron a Komotiní, entonces pude volver a ver el sol y entendí que todavía era un ser humano.”

La nula atención médica y los suicidios

Los casos de muertes de personas detenidas también han sido noticia este último año. Los dos últimos casos ocurrieron en el centro de detención de Corinto. En ambas situaciones, la falta de atención médica y la negligencia fueron las causas de las muertes.

Farhad pasó 18 meses en el campo de Corinto y allí presenció algunos casos de negligencia médica. Cuando estuvo allí dentro filmó algunas imágenes que sirvieron para mostrar las condiciones y dar testimonio de los casos de intentos de suicido que han ocurrido dentro del centro. Farhad nos cuenta el caso de un compañero del centro: “Tenía problemas en los riñones, antes de entrar sus riñones ya estaban destrozados. Al cabo de un tiempo empezó a empeorar porque no recibió atención médica, no había ningún doctor que lo visitara y por eso murió.”

El secretario general de Médicos del Mundo en Grecia, Nikitas Kanakis, nos explica las dificultades que tiene su equipo para trabajar en el campo de Corinto. Los médicos no tienen acceso directo a los pacientes, sólo pueden visitarlos si la queja del paciente es admitida por el guardia. Este hecho, sumado a las duras condiciones descritas anteriormente y a la incertidumbre sobre el tiempo de la detención provoca situaciones límites. Según Kanakis: “la gente vive bajo un tremendo estrés que afecta su estabilidad mental, la manera en la que ven las cosas, por eso tenemos tantos intentos de suicidio. Es una especie de Guantánamo esto”.

Revueltas y huelgas de hambre

Durante 2013 sucedieron varias revueltas, y recientemente, en abril de 2014, debido a la implementación de la nueva ley, cuando los detenidos de varios centros supieron que tenían que pasar un tiempo indefinido en el campo, protestaron en contra.

La otra manera de reivindicar sus derechos y alertar de las malas condiciones en las que viven las personas detenidas es hacer huelgas de hambre, pero la mayoría son abortadas con palizas. Cuando Farhad y unos compañeros suyos empezaron una huelga de hambre en el centro de Corinto y se cosieron la boca, la policía les llevó al hospital y después de apalearles les descosieron la boca para terminar de forma salvaje con la huelga de hambre. En este vídeo podéis ver su testimonio.

La privatización y el negocio

El gobierno Griego ha anunciado la privatización de la seguridad de 2 de sus centros de detención y les caen las ofertas de empresas interesadas, entre ellas la cruel multinacional británica G4S, líder en el sector de la seguridad y de la criminalidad.

La criminalización de la inmigración y la generación de miedo entre la población responde a un objetivo más amplio que el de “contener los flujos migratorios”; responde a intereses empresariales, ya que resulta ser un negocio muy rentable, y en alza, con una elevada cuota de mercado. En 2009, el volumen de negocio de la “seguridad global” se estimó en 450.000.000€, eso es el negocio de la vigilancia, de los sistemas de seguridad, de los vuelos deportación, de la gestión y seguridad de las cárceles…

Las crueles técnicas de represión que gobernantes y empresarios están experimentando contra los inmigrantes y demandantes de asilo son técnicas que se instauraran en el sistema, se perfeccionaran y se aplicaran a toda la población.

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Criminalización de la Inmigración en Grecia – parte II by Anna Giralts Gris is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

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