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March 10, 2013
March 10, 2013

Huyendo de la guerra, los sirios enfrentan nueva miseria en Grecia

Source: Reuters  Categories: Borders, On the crisis
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Huyendo de la guerra, los sirios enfrentan nueva miseria en Grecia

ΕΛΕΥΘΕΡΙΑ significa LIBERTAD

Golpeados y robados por traficantes una vez que llegaron a Atenas, Osama, su esposa y sus dos hijos fueron detenidos como inmigrantes ilegales y encarcelados cuando relataron su odisea a la policía griega. Ordenados que se fueran de Grecia y sin tener a donde ir, lamentan el día en que pusieron pie en este país.

“Nuestra única esperanza está con Dios. En Siria hay guerra y el país ha sido destruido”, dice el hombre de 35 años, sentado en un sucio apartamento sótano de Atenas con una bandera de Siria en la pared.

“En Grecia hemos vivido las experiencias más amargas y no podemos ir a otro país. No tenemos dinero, ni identificaciones y pasaportes para viajar. Estamos atrapados aquí”.

Las autoridades griegas dicen que la policía está obligada a detener a las personas que entran en el país de manera ilegal.

Osama y su familia son sólo unos de un número creciente de refugiados sirios que llegan a Europa con la esperanza de una nueva vida, sólo para encontrarse atrapados en el país europeo más económicamente devastado, donde la crisis ha alimentado el odio contra los emigrantes.

El año pasado, Grecia –la principal puerta de entrada a la UE para los emigrantes– arrestó a más de 8,000 sirios por haber entrado ilegalmente huyendo de la intensificación de la revuelta contra el presidente Bashar al-Assad. La mayoría de ellos tenían la esperanza de llegar al norte de Europa.

Organizaciones de derechos humanos han criticado Grecia por su tratamiento de los sirios, diciendo que son sometidos a detención, privación de asilo e incluso deportación – tratamiento muy diferente a lo que está pasando en otros países de la UE como Suecia y Alemania, que ofrecen una especie de protección automática para los sirios.

“La situación de los sirios que solicitan asilo político, como todos que solicitan asilo en Grecia, es bastante mala”, dijo Eva Cosse, quien monitoriza Grecia por parte de Human Rights Watch.

La historia de Osama recalca la situación difícil de los refugiados sirios, que encuentran escasa simpatía en Grecia y pocas perspectivas de obtener asilo o conseguir un trabajo. Deseando huir desesperadamente, terminan siendo explotados por los traficantes.

Después de una bomba estallada en su casa en Aleppo el año pasado, Osama pagó € 7,000 ($ 9,000) a los traficantes para entrar con su familia clandestinamente desde Turquía a la isla griega de Samos.

Una vez en Atenas, los traficantes, prometiendo llevarlos a Europa, los atrajeron a un apartamento donde les vendaron los ojos, les golpearon y les robaron los documentos y €12,500 en ahorros.

La policía respondió arrestando a toda la familia –incluso a sus hijos de 3 y 5 años– y echándolos en un superpoblado centro de detención para inmigrantes ilegales.

“Nos habían robado, casi destruyeron nuestras almas, y nos encarcelaron a pesar de que nosotros fuimos las víctimas”, dice Osama, quien sólo dio su primer nombre por temor por la seguridad de sus familiares en Siria.

Unas semanas después, Osama dice que regresó a la comisaría para informarse sobre el asunto del robo, sólo para ser arrestado de nuevo y detenido por 10 días más porque había superado el límite de su orden de deportación.

Con el regreso a Siria excluido y sin poder moverse en otras partes de Europa por falta de dinero y pasaportes, la familia de Osama ahora casi no se atreve a salir de su casa en Atenas, temiendode ser arrestados por la policía y atacados por justicieros de la extrema derecha.

Sistema injusto

Dependiendo del punto de entrada en la UE, los sirios enfrentan una “lotería de protección”, dice Human Rights Watch (HRW), y por todas las cuentas, Grecia es una de las peores opciones.

Desde los principios de 2012, al menos 55 sirios han sido deportados de Grecia, dice la agencia, citando cifras de la policía.

Grecia niega que está deportando a sirios, diciendo que las 58 repatriaciones del año pasado fueron voluntarios –aunque HRW lo disputa porqué los regresos voluntarios se listan separados de las deportaciones y la agencia Frontex de la UE ha también informado de un fuerte aumento de “regresos forzados” de sirios por Grecia.

Grecia además rechazó 150 solicitudes de asilo de sirios el año pasado y sólo aprobó dos, dice la agencia de refugiados de la ONU, cuando miles de personas huyeron de un conflicto que ha cobrado 70,000 vidas.

“Nos preguntamos ¿cómo pudieron las autoridades despedir como infundada cualquier demanda presentada por sirios durante 2012?” dice Petros Mastakas, un oficial del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. “No tenemos ninguna respuesta por parte de la policía”.

Grecia –donde aún presentar una petición de asilo requiere acampar por días fuera de una oficina de Atenas– es conocida por tasas de aprobación de asilo extremadamente bajas y en 2011 aprobó sólo el 0.5% de los casos, dice Cosse.

Tal es la fama de Grecia que la mayoría de sirios niega solicitar asilo aquí, según la ACNUR.

La ACNUR ha propuesto opciones que permitan a los sirios permanecer legalmente en Grecia aun cuando no deseen pedir asilo, pero ha tenido muy poca acogida por las autoridades, dice. En vez, la policía griega lo que hace es detener y liberar a sirios con la orden de abandonar el país dentro de 30 días, aunque la mayoría tienen pocas opciones prácticas para hacerlo –dejándolos al riesgo de un círculo vicioso de arresto y detención, dicen los grupos de derechos humanos.

Centros de Detención

En un complejo extenso gubernamental en un suburbio de Atenas, el funcionario superior de inmigración en el Ministerio del Orden Público niega que el país trata injustamente a los refugiados sirios.

“Lo que intentamos hacer es tratarlos de manera diferente –en primer lugar, liberándolos de los centros de detención”, dijo Patroclos Georgiadis, agregando que Grecia quiere conceder a los sirios un estatus especial, pero todavía no ha encontrado una fórmula legal para hacerlo.

También niega que Grecia ha rechazado peticiones de asilo por sirios, diciendo que –debido a peticiones acumuladas por 3-5 años– los que pidieron asilo el año pasado no podrían tener su petición examinada todavía.

Defendió la detención de sirios en Grecia, diciendo que no había otra opción que detener a cualquiera que entrara ilegalmente y que era legal detenerlos hasta 18 meses.

La profunda crisis financiera de Grecia ha agravado su larga lucha para manejar la afluencia de emigrantes de Asia y África y la amplificación de la hostilidad hacia los emigrantes ha provocado un aumento de ataques contra ellos y ha ayudado Amanecer Dorado entrar por la primera vez al parlamento el año pasado.

El número de sirios entrando en Grecia hasta ahora representa una pequeña fracción del millón de refugiados que han huido de Siria desde que la crisis estalló en 2011, pero el gobierno está preocupado de que la afluencia repentina pudiera estirar el país más allá de sus límites.

“Le dije a un colega que cada mañana, pienso en los emigrantes de Siria”, dijo el primer ministro Antonis Samaras en un discurso esta semana. “Y esto no es mi trabajo.”

Sin embargo, la mayoría de los sirios que llegan a Grecia están profundamente conmocionados por el sentimiento anti-inmigrante que hay aquí y el tratamiento que reciben en las manos de la policía, dijo Aref Alobeid, profesor sirio de ciencias políticas que vive en Grecia desde hace más de dos décadas.

“No pueden creer que tales cosas sucedan en un país de la UE”, dijo. “Es por eso que la mayoría quieren irse después de unos días a otro país europeo.”

Sólo pecado

Entre ellos se encuentra un ex agente de policía sirio convertido en rebelde, que no quiso dar su nombre por temor de la suerte de su familia.

Creyó a los traficantes que le dijeron que podría pasar a otros países europeos después de entrar en Grecia desde Turquía. Lo que hubo en cambio fueron 3 meses de detención en una celda estrecha con otros 50 en una ciudad de la frontera griega.

Niega pedir asilo aquí y dijo que se sorprendió cuando vio a los policías golpeando a otros detenidos. Más tarde en Atenas fue testigo de ataques contra emigrantes por justicieros de extrema derecha.

“Presentas una petición, te dan una hoja de papel, no te permiten ir a otro país, no te dan ningún tipo de ayuda”, dijo el hombre de 26 años, mostrando las heridas de metralla que sufrió en Siria. ¿Para qué sirve eso? No hay esperanza”.

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