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July 10, 2013
July 10, 2013

En Grecia todo se mueve rápido –excepto la justicia para Sakkas

Authors: Antonis Vradis, Hara Kouki Translator: x-pressed
Source: guardian.co.uk  Category: Protest
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En Grecia todo se mueve rápido –excepto la justicia para Sakkas

¿Qué es un mes? El jueves 04 de julio se cumple un mes desde que Kostas Sakkas –un anarquista de 29 años que fue detenido en Atenas en diciembre de 2010 y permanece encarcelado sin juicio desde entonces– comenzó una huelga de hambre exigiendo el fin de su encarcelación. Según la legislación griega, un detenido puede permanecer detenido antes su juicio hasta18 meses o hasta 30 en casos excepcionales. El 4 de junio, cuando ya se cumplió la duración máxima de la detención (30 meses), un tribunal de apelación prolongó la detención de Sakkas por otros seis meses.

Un mes completo en huelga de hambre: si comparamos la historia de Sakkas con otros acontecimientos sociales de los últimos años, su historia parece avanzar a un ritmo muy lento, si no vago. Después de todo, en tan sólo unas horas el gobierno griego dio la orden del cierre de la ERT, la radiotelevisión nacional, y luego la ejecutó. Su decisión de bajar el salario mínimo mensual a 586€ fue igualmente rápida, junto con la introducción selectiva de una semana laboral de seis días y recortes significativos a las prestaciones de invalidez – todo llevando al empeoramiento de la calidad de vida de miles de personas. Antes de eso, tomó una igualmente breve período para anular la reforma de la ley de ciudadanía griega de 2010 que había proporcionado acceso potencial a la ciudadanía para los inmigrantes de segunda generación o para comenzar la operación Xenios Zeus, tomando medidas activas contra presuntos inmigrantes sin papeles y enviándoles a los recién creados “centros de retención” en todo el país.

Sakkas fue detenido originalmente como parte de la oleada de detenciones del grupo Conspiración de Células del Fuego. Mientras indicando claramente sus convicciones anarquistas, tanto Sakkas como el propio grupo han negado su participación activa. Pero si Sakkas era de verdad un miembro ya no es la cuestión, ni parece interesarles a las autoridades jurídicas. Sakkas ha estado en custodia por lo que es un récord nacional después de una serie de condenas de Grecia por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 1996 precisamente por este tipo de violación. Epaminondas Korkoneas, el policía que fue finalmente condenado por la muerte del adolescente Alexandros Grigoropoulos, que es lo que desencadenólos disturbios del diciembre de 2008, fue temporalmente puesto en libertad durante el juicio porque el periodo máximo de encarcelación antes del juicio había terminado.

Entonces, puede haber una explicación racional detrás de la prolongación de la detención de Sakkas. Sin embargo, por ahora esto parece ser otro evento excepcional en el mar de las excepciones que conforman la realidad cotidiana aquí, en Grecia. Desde el mayo de 2010, la mayoría de los recortes y despidos (aunque meticulosamente preparados en el discurso de los medios) se ha anunciado y ejecutado a un ritmo que haría casi imposible para la mayoría de los afectados seguirlas y expresar cualquier inquietud o, ¡ay, el desacuerdo! Acostumbrarse a una ola de ataques como esta podría parecer normal, resistir esta nueva normalidad, incluso podría parecer insignificante o inútil.

¿Cuál podría ser el motivo que impulse la decisión de las autoridades griegas a pisotear los derechos de un solo disidente, para ordenar el cierre de su propia emisora, o para despedir empleados públicos en una sola noche? La historia absurda de Sakkas puede destacar algo más alarmante que una mera “postura estricta” en un enemigo confeso del estado. En una declaración en respuesta a un diálogo parlamentario sobre el caso de Sakkas, Nea Dimokratia (el principal partido de la coalición del gobierno) no sólo no trató de defender esta violación de legalidad sin precedentes, sino que arremetió contra el izquierdista Syriza (principal partido de la oposición) por defender “cualquier tipo de detenidos acusados de anarquía y terrorismo”. Esto habría sonado incomprensible en un pasado muy reciente, como hubiera sido el caso del Vyron Polydoras, antiguo miembro del gabinete de Nea Dimokratia, que llamo a su partido de colaborar con el partido nazi Amanecer Dorado.

El caso de Sakkas resume con precisión la naturaleza de la injusticia que reina sobre la vida cotidiana en Grecia – y más allá. En toda Europa, las historias de la violencia policial, la injusticia y la intrusión del gobierno en las vidas de los ciudadanos se están convirtiendo rápidamente en una banalidad, una alienación, incluso una ruptura absoluta entre el Estado y la sociedad que se está acumulando rápidamente. En estos tiempos de movimiento rápido, un mes parece como toda una vida. Para Sakkas, se ha convertido precisamente en eso: que ahora el ha puesto su vida en peligro.

Para seguir el tema en inglés: http://blog.occupiedlondon.org/2013/07/03/anarchist-prisoner-kostas-sakkas-on-hunger-strike-since-june-4-updates/

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