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May 21, 2014
May 21, 2014

Migrantes y partidarios marchan por Europa pidiendo la reforma del asilo político

Author: Ruby Russell Translator: Elena Blanco
Source: Occupy.com  Category: Borders
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Migrantes y partidarios marchan por Europa pidiendo la reforma del asilo político

Desde los principios de esta semana, migrantes de toda Europa así como ciudadanos europeos que simpatizan con el derecho a la libertad de movimiento están llevando a cabo una marcha épica a través de toda Europa para protestar por la política de inmigración del continente – ensalzando la solidaridad en tiempos donde la retórica anti-inmigrante domina las campañas de muchos partidos que buscan los votos en las elecciones al Parlamento Europeo de esta semana.

“Con esta marcha queremos hacer algo concreto para inspirar a la gente”, dice Assem, un refugiado político en Berlín, miembro del equipo logístico responsable de la organización de esta marcha. “Esta es nuestra manera de informar a la gente de lo que realmente está pasando – la represión a la que tenemos que enfrentarnos como refugiados en Europa”.

Cientos de manifestantes marcaron la primera etapa del viaje el domingo cruzando el Puente Europa que conecta la ciudad alemana de Kehl con la ciudad francesa de Estrasburgo.

Para muchos, el paseo por encima del Rin – marcado por unos pocos momentos de silencio, mientras que un par de zapatos eran atados a los raíles del puente para conmemorar a los miles de inmigrantes que han perdido sus vidas en el mar intentando llegar a Europa – representó un acto de desobediencia civil.

Bajo los términos del reglamento Dublin II, las solicitudes de asilo político por parte de migrantes no pertenecientes a la EU deben ser evaluadas en el país de entrada. La ley, en efecto, ha eliminado el derecho de los solicitantes de asilo a moverse libremente por la UE. A la mayoría se les deniega el derecho a trabajar mientras sus solicitudes están pendientes, a menudo dejándolos durante años en un estado de limbo con una permanente amenaza de deportación.

En Alemania, las restricciones adicionales prohíben a los solicitantes de asilo político a dejar el estado federal donde han solicitado dicho asilo sin poder viajar dentro de Alemania.

Anir, solicitante de asilo político de Irán, también en Berlín, se encuentra entre aquellos que han cruzado desafiantemente la frontera de Francia esta semana. “Cada minuto, mucha gente cruza las fronteras de Europa, pero llevarlo a cabo – decir ‘Hey, no tenemos papeles, pero aquí estamos en Europa y no existe tal cosa como el paso ilegal de fronteras’ – ha sentado muy bien” le cuenta a Occupy.com.

La policía a cada lado de la frontera observaba la Marcha pero permitía a todos aquellos que tomaban parte cruzar sin dificultades.
“Políticamente, nos encontramos en el punto álgido de la fase anterior a las elecciones europeas”, dice Theresa, que se unió a la marcha como parte del equipo legal que aporta apoyo y consejo en caso de arrestos. “El gobierno europeo – y Estrasburgo en concreto donde el Parlamento Europeo se encuentra – no quiere tener mala publicidad o escándalos de represión a manifestantes pacíficos”.

Pero Theresa señala que con los otros tres pasos fronterizos que aún les esperan, antes de que la marcha culmine en la acción en Bruselas que durará una semana y coincidirá con la cumbre de la UE sobre migración, muchos manifestantes están arriesgándose de manera considerable.

Aquellos cuyas solicitudes de asilo han sido denegadas podrían enfrentarse a deportación a sus países de origen en caso de resultar detenidos, mientras que los que aún esperan una respuesta podrían ser deportados a su país de residencia – lo cual, admiten, no ayudaría a aprobar sus solicitudes.

“He corrido el riesgo porque ni siquiera podía abandonar Berlín”, dice Anir, “Pero hay gente que están en una situación incluso peor que la mía. [Estamos] solidarizados con la mayoría de los marginados, ninguno de nosotros lleva sus documentos – todos somos sin-papeles”.
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Los manifestantes pasarán las próximas semanas en la carretera, durmiendo en tiendas, confiando en la solidaridad de grupos locales que les aportan comida y apoyo logístico durante el camino. Hacen un llamamiento a toda Europa para que más gente se una a la marcha, concretamente aquellos en las fronteras entre Francia, Alemania, Bélgica y Luxemburgo – y a dejar sus pasaportes y carnés de identidad en casa, como gesto simbólico para hacer la labor policial más difícil a la hora de identificar a los manifestantes más vulnerables en caso de que se produzcan detenciones.

Muchos de los manifestantes, obligados a irse de sus países de origen por razones políticas, dicen sentirse responsables de continuar su activismo político aquí en Europa.

“Cuando yo [ví] esa manifestación en Berlín con gente sujetando pancartas, diciendo “Bienvenidos, refugiados!” apenas podía creer lo que estaba viendo” dice Assem, el cual ha ayudado a organizar la marcha desde aquel día. “Era tan diferente de cualquier cosa que había experimentado antes en Europa que me afectó profundamente”.

El viaje esta semana coincide con las elecciones al Parlamento Europeo el jueves en las cuales los partidos de derechas hacen campaña anti-inmigración y se espera que consigan un éxito sin precedentes – desde el UKIP inglés hasta el Frente Nacional de Francia, e incluso el neo-nazi NPD de Alemania, el cual entra en el Parlamento Europeo por primera vez.

En medio del fervor reaccionario, Anir espera que la marcha ayude a los votantes a comprender la necesidad de mayores derechos de migración en Europa, y “que la gente entienda que algo no va bien. Uno tiene que ser responsable de a quién vota y cómo los políticos toman decisiones que no son para nada justas con los ciudadanos no europeos”.

Anir vivió primero en Alemania en calidad de estudiante y volvió más tarde, tras ser arrestado y torturado en Irán por su activismo político. Con documentos que muestran claramente la amenaza de un nuevo arresto por parte del régimen Iraní, pensó que su solicitud de asilo político sería rápidamente aprobado. Un año más tarde, Anir sigue esperando la decisión.

“Realmente me sorprendió” dice. “Desde Irán, crees que todo el mundo en el extranjero es solidario, pero en realidad no es así. Cada mes que vas [a la autoridad de inmigración] y la forma en la que te tratan está totalmente basada en la discriminación y el miedo a los extranjeros”.
De hecho, los movimientos de inmigrantes se enfrentan a mucho más que injustas políticas de inmigración europeas, añade Anir, que es por lo que le gustaría que grupos de fuera de Europa se unieran a la protesta cuando lleguen a su destino en junio.

“El problema no es la gente, es el sistema – tanto como si tiene forma de totalitarismo o dictadura o de un capitalismo más democrático, o de lo que sea”, dice.

“Cuando ocupemos Bruselas, mi sueño es ver acciones descentralizadas en Nueva York, París, Moscú, Teherán – que la gente ocupe esas ciudades y le digan al sistema que él es el problema, no se puede ignorar que hay gente que tienen que abandonar las [naciones] que tuvieron antes e irse a otro lugar – son los más marginados y necesitan que se les escuche”.

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